Con la Agenda 2030, los Estados se comprometieron a cerrar brechas de género en los próximos quince años y a promover la igualdad de género como un dinamizador en el desarrollo y localización de los ODS.La Agenda 2030 reivindica la igualdad de género no solo como un derecho humano fundamental, sino como una base necesaria para lograr un mundo pacífico, próspero y sostenible. En este sentido, la igualdad de género no es únicamente el centro de atención del ODS 5 “Lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas”; también está integrado en el resto de los ODS. Esta integración se hace eco del creciente conjunto de pruebas que refleja cómo la igualdad de género tiene efectos multiplicadores en todo el espectro del desarrollo. El empoderamiento de las mujeres y la reducción de las brechas de género en la salud, la educación, los mercados laborales, en el acceso a activos productivos y financieros y otros ámbitos da como resultado una menor pobreza, un mayor crecimiento económico, una mayor productividad agrícola, comunidades más resilientes, una mejor nutrición y una mejor educación para niños y niñas. Por contra, si no se abordan las desigualdades de género y la discriminación contra las mujeres, se obstaculizará o —peor aún— se impedirá el logro de los ODS.

Es imprescindible, por lo tanto, avanzar de forma sostenible en el empoderamiento y la autonomía económica de las mujeres. El consenso alcanzado en torno a la Agenda 2030 da por lo tanto una oportunidad para que los países fortalezcan su gobernanza y desarrollo local, y garanticen un acceso más equitativo a los servicios para los grupos excluidos, en especial para las mujeres y las niñas que se están quedando atrás y afuera de las agendas nacionales y locales de desarrollo.

En el ámbito local y en los entornos rurales es donde las desigualdades de género se acentúan aún más debido a que los obstáculos son mayores y más estructurales y que resultan todavía más difíciles de superar para quienes son víctimas de múltiples formas de discriminación, es decir, cuando el trato desigual por razón de género se ve exacerbada por  la  discriminación  por  motivos  de  origen  étnico,  religión,  posición profesional, condición de migrante, discapacidad, etc. Debido a estas desigualdades estructurales de género, se necesita implementar más conciencia de cómo se manifiestan en el ámbito local y lo significativas que son como indicadores de quiénes se “están quedando atrás”. Resulta importante realizar la intersección de las desigualdades de género con otras formas de discriminación como la etnia o la situación geográfica. Se necesitan mejores políticas socioeconómicas más integradas que impliquen una mayor inclusión e igualdad.

Es por lo tanto en el ámbito local donde muchos de los retos del desarrollo se tienen que abordar, y es ahí donde los gobiernos locales pueden tener un impacto significativo en la reducción de la discriminación y aumentar las oportunidades y condiciones para la igualdad de género y empoderamiento de las mujeres como eje central de las políticas, de las estrategias, con compromisos más claros y visibles, con acciones afirmativas y presupuestos significativos.

Con este propósito, el PNUD lanza en 2016 la Iniciativa DELGEN – Desarrollo Económico Local y Género – para la región de América Latina y el Caribe con un consorcio de 6 organizaciones regionales y globales con el objetivo de promover una ampliación del modelo de Desarrollo Económico Local para que se incorpore de forma más sostenible y efectiva la perspectiva de género en el diseño, implementación y evaluación de los planes y políticas territoriales y finalmente contribuir a una mayor  igualdad de género y empoderamiento económico de las mujeres en los territorios de la región.

La propuesta del consorcio DELGEN contempla por lo tanto un enfoque inclusivo de DEL que incorpore la igualdad de género y de autonomía de las mujeres, así como el de interculturalidad y la consideración del ciclo de vida como herramientas analíticas, de política y de planificación clave que nutran y transformen la visión de lo que es el Desarrollo económico local para que este mismo sirva como catalizador para la igualdad y un desarrollo humano sostenible.

En concreto con la Iniciativa DELGEN se quiere:

  • Posicionar y visibilizar el tema de la igualdad sustantiva de las mujeres en las agendas nacionales, subnacionales y locales.
  • Reconocer el enfoque de género como eje central del desarrollo y prosperidad de los territorios.
  • Reconocer y promover el emprendimiento de las mujeres para propiciar su liderazgo en la concertación de políticas públicas, el bienestar social y en la gobernanza multinivel del desarrollo local.
  • Promover cambios estructurales y socioeconómicos necesarios para que las mujeres puedan participar en igualdad de derechos y condiciones a las economías locales.

¿Qué aporta la Iniciativa?

  • una plataforma única de diálogo regional/global multiactor, multinivel e interinstitucional sobre Género y DEL
  • Desarrollo y gestión de conocimiento mediante innovación de procesos, metodologías de análisis y desarrollo de capacidades.
  • Cooperación Sur-Sur e Intercambio de conocimientos y buenas prácticas.
  • Establecimiento y Fortalecimiento de Redes y Alianzas locales con actores claves para posicionar el tema en la agenda pública.
  • Incidencia en los espacios de diálogos y toma de decisión sobre los temas de desarrollo local, DEL, Agenda 2030 y localización de los ODS.
  • Apoyo en la implementación de programas, proyectos y políticas de desarrollo local en favor de una mayor igualdad de género y empoderamiento económico de las mujeres