Contenido

Índice de Desarrollo Humano
ODM
Índice de Compromiso Cumplido
Participación Política
Economía y Pobreza
Salud
Educación
Violencia
Esfuerzos legales


México


Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) el IDH constituye una medida básica de comparación para evaluar los avances de todos los países del mundo en algunas dimensiones relevantes del desarrollo humano como son la esperanza de vida, la alfabetización de adultos, la matriculación combinada primaria, secundaria y terciaria y el PIB real per cápita.

El IDH se mide en una escala de 0 a 1, y a partir de esa escala se consideran tres rangos de desarrollo humano: a) desarrollo humano alto, cuando el valor del IDH en una región o país es mayor o igual a 0.80; b) desarrollo humano medio, cuando el valor del IDH está entre 0.50 y 0.79; c) desarrollo humano bajo, cuando el valor del IDH es menor a 0.50

La evolución de México ha sido positiva en el valor del indicador y en su posición relativa. El país se encuentra en la posición 53 entre 177 países, (con un valor de 0,821) en la categoría de países calificados de desarrollo humano alto, según el Informe Sobre Desarrollo Humano Mundial 2006.

El documento Indicadores de Desarrollo Humano y Género en México, elaborado en el 2006 por el PNUD de este país presenta a los diez municipios con el IDH más alto, en el que destaca el municipio Benito Juárez, del Distrito Federal, con valor de IDH de 0.9136. Mientras que, entre los diez municipios con el IDH más bajos, se ubica el municipio de Metlatónoc, de Guerrero, con un valor de IDH de 0.3886.

Municipios de mayor IDH en el país
Entidad Municipio
IDH
Nuevo León San Pedro Garza García
0.8897
Distrito Federal Coyoacán
0.8809
Distrito Federal Miguel Hidalgo
0.8788
Distrito Federal Cuauhtémoc
0.8671
Nuevo León San Nicolás de los Garza
0.8634
Morelos Cuernavaca
0.8611
Oaxaca Santa María del Tule
0.8609
Estado de México Metepec
0.8601
Distrito Federal Tlalpan
0.8588

 

Municipios de menor IDH en el país
Entidad Municipio
IDH
Chiapas Aldama
0.4634
Oaxaca Santa María la Asunción
0.4587
Chiapas Santiago el Pinar
0.4497
Oaxaca Santa Lucía Miahuatlán
0.4444
Chiapas Sitalá
0.4434
Oaxaca San Simón Zahuatlán
0.4286
Veracruz Mixtla de Altamirano
0.4185
Veracruz Tehuipango
0.4046
Oaxaca Coicoyán de las Flores
0.3952
Guerrero Metlatónoc
0.3886

 

 

Índice de Desarrollo Relativo al Género (IDG)

Éste considera la información desagregada por sexo y mide el logro en las mismas dimensiones y con las mismas variables que el IDH, pero tomando en cuenta la desigualdad de logro entre mujeres y hombres. Mientras mayor sea la disparidad de género en cuanto al desarrollo humano básico, menor es el IDG de un país en comparación con su IDH.

México se encontraba en la posición relativa 46 entre 140 países (con un valor de 0,804), según el Informe Mundial de 2005. En el Informe Mundial 2006 ascendió un puesto en su posición (45) con un valor de 0,812, entre 136 países, manteniéndose entre los países de desarrollo humano alto.

Para el año 2004, según el Informe Mundial de 2006 la esperanza de vida de las mujeres es aproximadamente de cinco años superior a la de los hombres (77.8 y 72.8 respectivamente). Cuando se aprecian las cifras sobre el alfabetismo a partir de los 15 años, las desventajas de las mujeres respecto de los hombres son más de tres puntos (89,6% y 92,4% respectivamente) La tasa de matriculación combinada en enseñanza primaria, secundaria y terciaria es, sin embargo, un punto superior para las mujeres (76% y 75%). Finalmente, en cuanto a los ingresos medios estimados en dólares (PPA), en México observa que los ingresos de las mujeres representan alrededor de un tercio de los ingresos de los hombres (5.594 $ PPA las mujeres y los hombres 14.202).

Valor IDH
Valor IDG
Informe 2002 (datos 2000)
0,796
0,789
Informe 2005 (datos 2003)
0,814
0,804
Informe 2006 (datos 2004)
0,821
0,812

 

El documento Indicadores de Desarrollo Humano y Género en México, también incluye datos de los diez municipios con el IDG más alto, en el que destaca el municipio Benito Juárez, del Distrito Federal, con valor de IDG de 0.9060. Mientras que, entre los diez municipios con el IDG más bajos, se ubica el municipio Santiago el Pinar, de Chiapas, con un valor de IDH de 0.1937.

Diez municipios de mayor IDH en el país*
Entidad Municipio
IDG
Distrito Federal Benito Juárez
0.9060
Nuevo León San Pedro Garza García
0.8804
Distrito Federal Coyoacán
0.8712
Distrito Federal Miguel Hidalgo
0.8701
Distrito Federal Cuauhtémoc
0.8581
Oaxaca Santa María del Tule
0.8508
Morelos Cuernavaca
0.8507
Nuevo León San Nicolás de los Garza
0.8493
Distrito Federal Tlalpan
0.8479
Estado de México Metepec
0.8475
* Delegaciones en el caso del Distrito Federal

 

Municipios de menor IDG en el país
Entidad Municipio
IDG
Oaxaca San Simón Zahuatlán
0.3802
Oaxaca Santa Lucía Miahuatlán
0.3759
Veracruz Mixtla de Altamirano
0.3571
Veracruz Tehuipango
0.3532
Oaxaca San Miguel Santa Flor
0.3494
Guerrero Metlatónoc
0.3469
Oaxaca Coicoyán de las Flores
0.3326
Chiapas Francisco León
0.2825
Oaxaca San Lorenzo Texmelucan
0.2718
Chiapas Santiago el Pinar
0.1937
* Delegaciones en el caso del Distrito Federal

 

 

 

Índice de Potenciación de Género (IPG)

El IPG mide las oportunidades de las mujeres y refleja las desigualdades en tres esferas: participación política, participación económica y poder sobre los recursos económicos. Cuanto más cercano a uno sea el valor del IPG, menores son las desigualdades entre los hombres y las mujeres en los tres ámbitos considerados, y cuanto más cercano a cero sea su valor, mayores son las desigualdades.

Valor IPG
Informe 2002 (datos 2000)
0,517
Informe 2005 (datos 2003)
0,583
Informe 2006 (datos 2004)
0,597

 

La evolución ha sido positiva y según el Informe Mundial de 2006, México se encuentra en la posición 35, entre 75 países con un valor de 0,597. El Informe Nacional de 2004 señalaba por su parte que “en 2002 el IPG nacional era de 0.529 y los valores más altos de este indicador se observaban en el Distrito Federal, Baja California Sur, Quintana Roo, Campeche y Coahuila. Las entidades con menor IPG eran Oaxaca, Zacatecas, San Luis Potosí, Morelos y Chiapas. Si se realizan comparaciones internacionales se encuentra que el IPG nacional es similar al de Hungría, aunque hay valores tan altos como los de España y Reino Unido en el caso del Distrito Federal, y tan bajos como los de Paraguay, en el caso de Chiapas”.

Con relación a los indicadores que constituyen el índice, según el Informe Mundial de 2006, el porcentaje de mujeres que ocupan puestos ejecutivos y administrativos es del 25%, sin embargo muestra que la participación de las mujeres en los puestos profesionales y técnicos asciende al 42%. La proporción de mujeres en escaños parlamentarios es del 25,0%. Finalmente, si la relación equitativa en los ingresos percibidos entre hombres y mujeres sería 1, en el caso de México se observa una cifra muy desfavorable para la mujer pues según el Informe Mundial 2006 es 0,39 (casi un tercio).

El documento Indicadores de Desarrollo Humano y Género en México, incluye también datos de los diez municipios con el IPG más elevado.

Diez municipios con el IPH más elevado en el país*
Entidad Municipio
IPG
Distrito Federal Benito Juárez
0.7831
Nuevo León San Pedro Garza García
0.7692
Chihuahua Aquiles Serdán
0.7434
Querétaro Querétaro
0.7235
Nuevo León General Treviño
0.7210
Chihuahua Santa Isabel
0.7187
San Luis Potosí San Luis Potosí
0.7119
Sinaloa Culiacán
0.7112
Sonora Benjamín Hill
0.7093
Chihuahua Ignacio Zaragoza
0.7049
*Delegaciones en el caso del Distrito Federal

 

 



Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)

Los ODM suponen un respaldo político sin precedentes al impulso compartido de procesos de desarrollo centrados en las personas, en su bienestar y en la libertad. Los ocho ODM –concretos, medibles y exigibles- tienen su origen en la Declaración del Milenio (septiembre 2000) donde se formulan las prioridades de desarrollo para el siglo XXI, prioridades que hunden sus raíces en el mismo marco filosófico que inspira los Derechos Humanos.

De los ocho ODM formulados, sólo el Objetivo 3 se refiere explícitamente a la equidad de género. Numerosas voces han señalado la “ceguera de género” de los ODM y el reto ineludible que supone la transversalización del enfoque de género en todos ellos

Objetivo 3 Meta 4 Indicadores
Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer. Eliminar las desigualdades entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria, preferiblemente para el año 2005, y en todos los niveles de la enseñanza antes de fines de 2015. 9. Relación entre niñas y niños en la educación primaria, secundaria y superior
10. Relación entre las tasas de alfabetización de las mujeres y los hombres de 15 a 24 años
11. Proporción de mujeres entre los empleados asalariados en el sector no agrícola
12. Proporción de puestos ocupados por mujeres en el parlamento nacional

 

Algunos de los datos presentados en el documento Los Objetivos de Desarrollo del Milenio en México: Informe de avance 2005 muestra que el nivel de niñas y niños matriculados en la educación primaria ascendía en el 2003 a 95.4%. Además, especifica que el porcentaje entre mujeres y hombres matriculados en la educación superior había alcanzado el 98.8%, y finalmente se detalla que la tasa de alfabetización de las mujeres entre 15 y 24 años de edad llegó a 97.4% y la de los hombres a 97.6%. La proporción de mujeres asalariadas en el sector no agrícola llegó al 36.8%, afirma.

El Instituto Nacional de las Mujeres, en el documento Las Metas del Milenio y la igualdad de género. El caso de México, de la Serie Mujer y Desarrollo de la CEPAL, tambiénpara 2005, afirma que el índice de feminidad de la matrícula escolar, por nivel educativo, muestra cómo se ha incrementado la participación femenina en todos los niveles. No obstante, en la educación primaria, este índice muestra el valor más bajo en el ciclo escolar 2003-2004, lo cual da cuenta de que todavía son muchas niñas las que no concluyen su educación primaria. Por el contrario, de acuerdo con los índices de feminidad observados en la matrícula escolar a partir de secundaria, se deduce que una vez que las mujeres logran ingresar a la secundaria tienen mayores posibilidades de permanecer en el sistema educativo.

 

Índices de compromiso cumplido (ICC)

El ICC constituye un instrumento técnico-político que busca medir el cumplimiento de los compromisos nacionales e internacionales suscritos por los gobiernos en materia de equidad de género y adelanto de las mujeres, como una forma de control ciudadano que busca evidenciar con datos confiables la situación de las mujeres y su evolución en los 10 años establecidos por la Plataforma de Acción de Beijing. Este Índice se desarrolla ampliamente en el documento titulado ¿Han avanzado las mujeres? Índice de Compromiso Cumplido Latinoamericano 1995-2000, elaborado por FLACSO Chile y UNIFEM (descargar documento).

Con relación a la meta ponderada para la región para el ICC, establecida en el 77,75%, México muestra un retroceso constante en los tres años considerados, siendo la variación del 66,0% en 1995, 65,7% en el 2000, y 65,5% en el 2003.

El ICC considera tres áreas temáticas, las cuales están constituidas por una serie de indicadores regionales que permiten medir los avances en el cumplimiento de las metas establecidas. Estas áreas temáticas son:

Participación y acceso al poder

Autonomía económica y pobreza

Salud de la mujer y derechos sexuales y reproductivos

 

Participación política

Para analizar esta área retomamos principalmente el ICC relativo a participación ciudadana y acceso al poder (ver documento). En México existe más retrocesos que avances en cuanto al logro de la paridad esperada, siendo el 50% la meta trazada para los indicadores que conforman esta área temática: representación en el poder ejecutivo, legislativo y local.

En cuanto al indicador de representación en el poder ejecutivo, que incluye cargos de Ministras de Estado o Secretarias Ministeriales nacionales o federales, se observan los siguientes porcentajes: 15,8% en 1995, 14,3% en el 2000, retrocediendo en el 2003 hasta el 5,6%.

En torno a la representación en el poder legislativo, que incluye cargos parlamentarios nacionales o federales, es el único indicador donde se observan leves avances, aunque muestra que en México está lejos de alcanzar la paridad, siendo los datos: 13,6% en 1995, 17,8% en el 2000, llegando al 21,2% en el 2003.

Respecto al poder local, es otro de los indicadores donde se observan retrocesos en los tres años estudiados: 3,6% en 1995 y en el 2000, retrocediendo al 3,3% en el 2003.

En cuanto a la participación y acceso de la mujer, cabe destacar que México reformó en 1947 el Artículo 115 de la Constitución Federal, reconociéndose a las mujeres el derecho a votar y a ser elegidas en elecciones municipales. Seis años después, en 1953, se les otorgó plenos derechos ciudadanos, aunque en la práctica los ejercieron en 1955.
El Informe de Avance de los ODM señala que en 1996, en el régimen transitorio del Código Federal de Instituciones y Procesos Electorales (COFIPE) se estableció que “los partidos políticos nacionales considerarán en sus estatutos que las candidaturas por ambos principios a diputados y senadores no excedan del 70 por ciento para un mismo género”.

En 2002 fueron aprobadas algunas reformas al COFIPE, referentes a la igualdad de oportunidades y a la equidad entre hombres y mujeres para acceder a cargos de elección popular. En este marco, el nuevo artículo 175-A dispone que “de la totalidad de solicitudes de registro, tanto de las candidaturas de diputados como de senadores que presenten los partidos políticos o las coaliciones ante el Instituto Federal Electoral (IFE), en ningún caso incluirán más del 70 por ciento de candidatos propietarios de un mismo género”. Además, con las reformas al COFIPE se consiguió que en las listas de candidatura por representación proporcional la frecuencia mínima de colocación para cualquier sexo, sea uno de cada tres lugares, lo cual deberá conducir a que las mujeres dejen de ocupar los últimos lugares de las listas plurinominales.

Sin embargo, aún con la adopción de cuotas para los cargos de elección popular, la participación de las mujeres en el parlamento nacional es relativamente baja: en el período 1994-1997 fue de 10.2 y 14.5 por ciento para senadores y diputados, respectivamente, y para 2003-2006 apenas alcanzó 18.8 y 22.6 por ciento. Además, este incremento se ha dado únicamente en el Poder Legislativo Federal, y no en los legislativos estatales ni en los cargos de representación municipal, donde la representación de las mujeres sigue siendo marginal.

 

Economía y pobreza

Para analizar esta área retomamos principalmente el ICC relativo a autonomía económica y pobreza (ver documento), que está conformada por indicadores que hacen visible las inequidades del mercado respecto de las mujeres y expresan las barreras económicas, sociales y culturales que enfrentan para el logro de su autonomía económica.

Los valores de esta área temática para los años 1995, 2000 y 2005 fueron: 75,8%, 78,0% y 77,5% respectivamente; siendo la meta total ponderada para la región 98,30%, a partir de los indicadores que lo constituyen: 1) Relación de ingresos medios de las mujeres ocupadas respecto de los hombres ocupados; 2) Hogares con jefatura femenina en categoría no pobres; 3) Mujeres alfabetizadas de 15 a 24 años de edad.

Respecto a la relación de ingresos medios de las mujeres respecto a los hombres, aunque México muestra una evolución positiva. todavía se encuentra lejos en el logro de la meta trazada para la región (100%), siendo 57,0% en 1995, 58,1% en el 2000 y llegando a 62,6% en el 2003.

En cuanto al porcentaje de hogares con jefatura femenina en categoría no pobres, siendo la meta regional el 95%, México muestra un retroceso en el último años del período estudiado: 74,7% en 1995, 79,1% en el 2000, y 73,1% en el 2003. Es decir, 6% de hogares con jefatura femenina pasaron a la categoría de pobres en este último año.

En torno al tercer indicador, la meta establecida para la región es que el 100% de mujeres de 15 a 24 sean alfabetizadas. Al respecto, los datos evidencian en México una evolución ascendente, muy cercana de alcanzar la meta del 100%, siendo: 95,7% en 1995; 96,6% en el 2000, llegando al 96,5% en el 2003.

En la sección de estadísticas de género de la CEPAL, se observa entre otros datos que la tasa de desempleo urbano en el 2002 era del 2.6% para la mujer y del 3.9% para los hombres. Además, se agrega que el ingreso per cápita nacional por mujer era el 38.5% del ingreso per cápita nacional por hombre, en el 2002.

 

Salud

Para analizar esta área retomamos principalmente el ICC relativo a salud de la mujer y derechos sexuales y reproductivos (ver documento). La evolución en México en esta área temática muestra un retroceso en el cumplimiento de los compromisos contraídos, pasando de 80,7% de 1995 al 78,4% en el 2003, ello al observar los indicadores que lo constituyen:

1) Mujeres en edad fértil usuarias de métodos anticonceptivos modernos. Para este indicador la meta establecida a escala regional es de 60%, de ahí que se observe en México leves avances, pero lejos de la meta, pues pasó del 32,7% de 1995, al 36,6% en 2000, pasando al 36,5% en el 2003.

2) Nacidos vivos de madres de 20 o más años. En cuanto a este indicador se estableció una meta regional de 95%, estando México cerca de alcanzar la meta, aunque experimentando leves retrocesos según los datos presentados: siendo para 1995 el 83,5%, para el 2000 el 82,9%, pasando a 82,8% en el 2003.

3) Atención institucional al parto. Partiendo de que la meta establecida para este indicador ha sido del 100%, los datos han fluctuado de la siguiente manera: 89,5% (en 1995), 74,6% (en 2000), y 80,6% (en el 2003), lejos de la meta trazada.

Los datos que ofrece el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) muestran que para el año 2000, el 70% de todas las mujeres en edad fértil usan algún método anticonceptivo. Sin embargo, en áreas rurales sólo la mitad de ellas los usan. Existe asimismo un 12% de las mujeres que expresaron su deseo de limitar o espaciar su descendencia. Entre la población indígena una de cada cuatro mujeres no tuvo acceso al uso de anticonceptivos a pesar de desearlo.

La tasa de mortalidad materna, es decir, la que resulta de complicaciones del embarazo, parto y puerperio, descendió de 90 muertes en 1990 a 63 muertes por cada 100 000 nacidos vivos en el 2004. Las principales causas de mortalidad materna son las hemorragias (25%), la hipertensión asociada al embarazo (30%) y otras complicaciones del parto (12%), según INMUJERES.

Los códigos penales establecen siete circunstancias en las que no se considera el aborto como delito: 1) cuando el embarazo es resultado de una violación; 2) cuando el embarazo es provocado accidentalmente o de manera imprudencial; 3) cuando a juicio del médico el embarazo pone en riesgo la vida de la mujer; 4) cuando el feto tiene malformaciones congénitas o genéticas (razones eugenésicas); 5) cuando de continuar con el embarazo se provocaría grave daño a la salud de la mujer; 6) cuando el embarazo es producto de una inseminación artificial no deseada; y 7) cuando la mujer tiene razones económicas para interrumpir el embarazo y es madre de tres hijos. Estas circunstancias varían en las diferentes entidades federativas del territorio mexicano. La penalización para las mujeres que abortan y las personas que les ayudan tampoco es la misma en cada estado mexicano. Esto se debe a que cada entidad federativa elabora su propio Código Penal y establece la pena que considera pertinente para cada situación. Por ejemplo, en el estado de Tlaxcala se imponen las penas de aborto más reducidas: sólo se prevén 15 días a dos meses de prisión. En contraste, las leyes de la mayoría de los estados del país establecen la pena de uno a cinco años de prisión a la mujer que aborta y a la persona que la ayuda.

El congreso de la capital mexicana aprobó el martes 24 de abril de 2007 despenalizar el aborto en ciudad de México. Con 46 votos en favor, 19 en contra y una abstención fueron avaladas las reformas al Código Penal de la capital, para permitir la interrupción del embarazo durante las primeras 12 semanas de gestación y reducir las penas a las mujeres que aborten después de ese plazo.
Además de despenalizar la interrupción, las reformas redujeron la pena de prisión para las mujeres que aborten después del plazo fijado.

En su reforma, el código penal para el Distrito Federal, especifica en el artículo 145 que “se impondrá de tres a seis meses de prisión o de 100 a 300 días de trabajo a favor de la comunidad, a la mujer que voluntariamente practique su aborto o consienta en que otro la haga abortar, después de las doce semanas de embarazo. En este caso, el delito de aborto sólo se sancionará cuando se haya consumado”. Se agrega además que “al que hiciere abortar a una mujer, con el consentimiento de ésta, se le impondrá de uno a tres años de prisión”.

Se detalla además, en el artículo 146, que el “al que hiciere abortar a una mujer por cualquier medio sin su consentimiento, se le impondrá de cinco a ocho años de prisión. Si mediare violencia física o moral, se impondrá de ocho a diez años de prisión”.

Según publica la Agencia Latinoamericana de Información, que cita diferentes fuentes de Organizaciones no Gubernamentales, para el 2007 uno de los avances del sector salud es “la norma Oficial Mexicana de planificación familiar que, hace dos años, incorporó la anticoncepción de emergencia y la asesoría a adolescentes”. Se afirma además que la creación del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva es otro cambio realizado en las estructuras del sector salud.

Entre las iniciativas, en materia de salud sexual y reproductiva, que quedaron pendientes en la legislatura pasada se destaca la Norma Oficial Mexicana para la atención integral del adolescente.

 

Educación

Algunos de los datos no desagregados presentados en el documento Los Objetivos de Desarrollo del Milenio en México: Informe de avance 2005 muestra que la tasa neta de matriculación en primaria (seis a 11 años de edad) para el 2003 había alcanzado el 99.4%, además, la tasa de alfabetización de la población entre 15 y 24 años de edad ascendía a 97.3%.

Según el mismo documento de la CEPAL, Las Metas del Milenio y la igualdad de género. El caso de México, la tasa de analfabetismo de hombres y mujeres se ha reducido considerablemente en las últimas décadas debido al incremento de la cobertura de la educación básica.

 

PORCENTAJE DE LA POBLACIÓN DE 15 AÑOS Y MÁS ANALFABETA, POR SEXO, 1970-2000
Mujeres
Hombres
1970
1990
2000
1980
1990
2000
29,6 15,0 11,3 21,8 9,6 7,4
Fuente: INMUJERES-INEGI. Mujeres y Hombres, 2004.
La población analfabeta está definida como aquella que no es capaz de leer
y escribir un relato simple y breve relativo a su vida cotidiana.

 

 

No obstante, el documento hace hincapié en que el porcentaje de analfabetismo es notablemente mayor en localidades rurales (de menos de 2.500 habitantes), particularmente entre las mujeres, donde casi una de cada cuatro es analfabeta (24,8%). De 1990 a 2003 se observa un incremento constante en la participación de niñas en la matrícula escolar en educación primaria. Según los datos de 2003, por cada 100 niños inscritos en este nivel de enseñanza, había 95,4 niñas.

ÍNDICE DE FEMINIDAD EN LA MATRÍCULA DE PRIMARIA, 1990-2003

Ciclo % Primaria

1990-1991

94,3

1991-1992

94,2

1992-1993

94,2

1993-1994

93,7

1994-1995

94,0

1995-1996

93,9

1996-1997

94,1

1997-1998

94,4

1998-1999

94,7

1999-2000

95,0

2000-2001

95,3

2001-2002

95,4

2002-2003

95,4

2003-2004

95,4

Fuente: Secretaría de Educación Pública. Dirección General de Planeación,
Programación y Presupuesto.

 

 

Por otra parte, el documento Indicadores con perspectiva de género para los pueblos indígenas 2006, publicado por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, detalla que, entre la población indígena, el 27.3% de la población de quince años y más no sabe leer ni escri­bir, mientras que el promedio nacional es de 9.5%. Además, se asegura que el analfabetismo es de 34.5% y 19.6% para mujeres y hombres, respectivamente. El porcentaje de analfabetas se reduce a menos de la mitad entre las generaciones más jóvenes de población indígena: 33.2% en la población de 30 a 59 años y 12.3% entre la de 15 a 29 años.

Sin embargo, los datos siguen mostrando que aún en estas últimas generaciones se mantienen inequidades de género que se traducen en 15.3% y 9.0% por ciento de analfabetismo en mujeres y hombres. Las diferencias de género se reducen a su mínima expresión entre los niños y niñas indígenas de seis a doce años, donde la asistencia es cercana al 90% y prácticamente igual; pero están aún presentes en las edades de asistencia a secundaria (trece a quince años), donde las adolescentes muestran mayor inasistencia (33.6% en mujeres y 25.2% en hombres). Las mujeres indígenas de 15 a 59 años tienen un mayor rezago educativo que los hombres: 25.9% de las mujeres no cuentan con instrucción, mientras que entre los hombres esta proporción se reduce a 14.8%.

El Instituto de estadísticas de la UNESCO presenta una tabla de alfabetismo, por país y por género, que para el 2006 muestra la brecha de género existente en la población alfabeta de México.

 

INSTITUTO DE ESTADISTICA DE LA UNESCO (UIS)
TASA DE ALFABETISMO Y POBLACIÓN ANALFABETA DE 15 Y MÁS AÑOS
POR PAIS Y GENERO / Abril 2006
Tasa de alfabetismo Población analfabeta de 15 y más años
País o territorio
Total Hombre Mujer Total Hombre Mujer % mujeres Fuente
Mexico
91,0
92,4
89,6
6.521.245
2.624.692
3.896.554 59,8 s2004
FUENTE: Naciones Unidas - División de Población.
El estimado de población usado corresponde al año del Censo o la Encuesta.
SIMBOLOS USADOS: / c: CENSO

 

 

 

Violencia

En el documento Los Objetivos de Desarrollo del Milenio en México: Informe de avance 2005, en el apartado violencia contra la mujer se asegura que en 2003 35.4% de las mujeres de 15 años y más, unidas y corresidentes con su pareja, sufrían de violencia emocional ejercida por su compañero o cónyuge, 27.3% padecían violencia económica, 9.3% violencia física y 7.8% violencia sexual.

El Instituto Nacional de las Mujeres, en su encuesta sobre Violencia Intrafamiliar 1999, asegura que uno de cada tres hogares ha vivido maltrato emocional, intimidación, abuso físico o abuso sexual. Se agrega que el maltrato emocional constituye el tipo de agresión más frecuente: 99,2 por ciento; la intimidación se manifiesta en 16,4 por ciento; la violencia física en 11,2% y el abuso sexual en 1,1% de los hogares. La violencia se presenta en 32,5% de los hogares dirigidos por hombres, en tanto que en aquellos encabezados por mujeres la frecuencia es de 22%.

Sobre los feminicidios el lugar predominante de muerte de las mujeres es el hogar. La conclusión de una revisión de 15.162 certificados de defunción por muerte violenta en la zona metropolitana de Ciudad de México.

Entre el 88 y el 90 por ciento de las personas que vive violencia familiar en el Distrito Federal (1999) son mujeres. Datos preliminares de una muestra representativa de mujeres que asistieron a centros de salud en el D.F. por otras causas, muestran que el 42% sufre maltrato emocional, 32% maltrato físico, 14% maltrato sexual y un 17% presenta algún tipo de maltrato durante el embarazo, según el Informe México, Simposio 2000. Violencia de género, salud y derechos en las Américas.

Según el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) de México, en el transcurso del 2005 se registraron 2,159 fallecimientos de mujeres por violencia intrafamiliar, cifra que supera a la de fallecimientos por el crimen organizado, que fue de 1,776. Las muertes de mujeres por violencia dentro de la familia se concentran principalmente en 10 regiones: Oaxaca, Quintara Roo, Puebla, Tlaxcala, Distrito Federal, Michoacán, estado de México, Colima, Nayarit y Baja California.

Asimismo, de acuerdo con las cifras de la investigación realizada por la Comisión Especial para Conocer y dar Seguimiento a las Investigaciones Relacionadas con los Feminicidios en la República Mexicana, 6,000 mujeres han sido asesinadas con violencia en diez estados en el periodo 1999-2005, un promedio de 1,000 mujeres por año, sin contar las que pierden la vida por situaciones relacionadas con la violencia intrafamiliar.

Según la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa A.C., en Ciudad Juárez, Chihuahua, son más de 460 mujeres las que han sido asesinadas y más de 600 las desaparecidas desde 1993.

 

 

Esfuerzos legales para la igualdad en el país

La política de igualdad entre los géneros es un compromiso asumido por el Gobierno de México, a partir del Artículo 4º Constitucional que establece la igualdad entre el hombre y la mujer y ha sido un asunto de política pública desde la década de los ochenta. La creación del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), el 12 de enero del año 2001, es la culminación de dos décadas de experiencia y movilización en el Gobierno Federal, el ámbito legislativo, los partidos y las organizaciones de la sociedad civil. Así por ejemplo, como parte de los trabajos preparatorios hacia la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, el gobierno de México instaló en 1993 un Comité Nacional Coordinador que elaboró un informe detallado sobre la situación de las mujeres en México. En respuesta a los compromisos asumidos en dicha Conferencia, se elaboró el Programa Nacional de la Mujer 1995-2000, Alianza para la Igualdad (Pronam), cuyo objetivo fue impulsar la formulación, coordinación y cumplimiento de acciones encaminadas a ampliar la participación de la mujer en el proceso de desarrollo, en igualdad de oportunidades con el hombre.

En 1998, se crea la Coordinación General de la Comisión Nacional de la Mujer (Conmujer) como órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría de Gobernación y responsable de la instrumentación del Pronam. En 1999, México firma el Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés).

Como se menciona anteriormente, en enero de 2001 se crea el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), como un organismo público descentralizado de la administración pública federal, con personalidad jurídica, patrimonio propio y autonomía técnica y de gestión para el cumplimiento de sus atribuciones y objetivos. El INMUJERES constituye el órgano rector de la política de género en el gobierno federal encargado de la gestión, monitoreo y evaluación del Programa Nacional de Igualdad de Oportunidades y No Discriminación entre Mujeres y Hombres (Proequidad) 2000-2006 que cristaliza una agenda de equidad en los resultados del desarrollo a través de la tranversalización del género en las políticas públicas del Gobierno Federal.

Al Proequidad se suma la firma del Acuerdo Nacional por la Equidad en el que los titulares de las carteras principales de la Administración Pública Federal se comprometieron a proponer, ejecutar y cumplir con las políticas y acciones derivadas del Proequidad. En el ámbito de los estados de la Federación, la gestión de la política de equidad de género está asignada a cada gobierno estatal, a través de sus respectivos mecanismos de género. Actualmente en todas las entidades federativas del país existen diversos mecanismos de género: 30 institutos estatales de la mujer, un consejo de la mujer y una secretaría de la mujer. En el marco del Proequidad, se han promovido encuestas, sistemas de información y diversos estudios que permiten conocer mejor la situación de las mexicanas. Adicionalmente el INMUJERES estableció la Red Nacional de Centros de Documentación especializados en Mujeres y Género.

En lo que se refiere a la participación política, la reforma del Código Federal de Procesos Electorales del año 1996 establece, por primera vez, cuotas mínimas de representación de mujeres en las candidaturas a cargos legislativos, con lo que México ingresó a la lista de países que establecen acciones positivas a favor de la equidad de género en la distribución del poder político. Lo anterior ha sido reforzado con las reformas al COFIPE del 2002.

Gracias a la mayor participación femenina en el Poder Legislativo y, particularmente, por el desempeño de la Comisión de Equidad de Género, se logró que el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2003 y 2004 exigiera que todos los programas de la Administración Pública Federal sujetos a reglas de operación, incluyeran criterios de equidad de género en sus indicadores de evaluación.

En cuanto al combate a la violencia contra las mujeres, desde 1997 se cuenta con leyes para prevenir, atender y sancionar la violencia familiar. Actualmente 27 entidades federativas cuentan con una ley en ese tema. La necesidad de coadyuvar en la homogenización de la legislación con los acuerdos y tratados internacionales en materia de derechos humanos de las mujeres y en la integración de diferentes ramas del derecho en la atención a las víctimas. El INMUJERES, en colaboración con el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, ha elaborado una Ley Marco. Esta última también servirá de modelo para aquellas entidades federativas que no cuentan con legislación en la materia.

Entre los acuerdos internacionales adoptados por México se puede nombrar:

  • Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos, 1948.
  • La Declaración y Programa de Acción de Viena, Austria, 1993.
  • El programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, 1994.
  • La Plataforma de Acción de Beijing, China, 1995.
  • Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer(CEDAW) (firmado en 1980 y ratificado en 1981).
  • El protocolo Facultativo de la CEDAW (firmado en 1999 y ratificado en 1992)
 

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