Contenido

Índice de Desarrollo Humano
ODM
Índice de Compromiso Cumplido
Participación Política
Economía y Pobreza
Salud
Educación
Violencia
Esfuerzos legales


Cuba


Índice de Desarrollo Humano (IDH)


Elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) el IDH constituye una medida básica de comparación para evaluar los avances de todos los países del mundo en algunas dimensiones relevantes del desarrollo humano como son la esperanza de vida, la alfabetización de adultos, la matriculación combinada primaria, secundaria y terciaria y el PIB real per cápita.

El IDH se mide en una escala de 0 a 1, y a partir de esa escala se consideran tres rangos de desarrollo humano: a) desarrollo humano alto, cuando el valor del IDH en una región o país es mayor o igual a 0.80; b) desarrollo humano medio, cuando el valor del IDH está entre 0.50 y 0.79; c) desarrollo humano bajo, cuando el valor del IDH es menor a 0.50

El Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2002, ubicaba a Cuba en la posición 55 entre 173 países, (con un valor de 0,795). En el Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2006 Cuba asciende hasta la posición 50 entre 177 países (con un valor de 0,817). Este valor -superior al promedio de América Latina (0.797)- ubica a este país caribeño en el grupo de países latinoamericanos con desarrollo humano alto, junto con Argentina, Costa Rica, Chile, Uruguay, México y Panamá.

Índice de Desarrollo Relativo al Género (IDG)

Éste considera la información desagregada por sexo y mide el logro en las mismas dimensiones y con las mismas variables que el IDH, pero tomando en cuenta la desigualdad de logro entre mujeres y hombres. Mientras mayor sea la disparidad de género en cuanto al desarrollo humano básico, menor es el IDG de un país en comparación con su IDH.

El Informe Sobre Desarrollo Humano Mundial 2006 no presenta datos en torno a la clasificación y el valor del IDG de Cuba, sin embargo, se muestra que para el 2004 la esperanza de vida de las mujeres era aproximadamente de cuatro años superior a la de los hombres (79,5 y 75,8 respectivamente). Con respecto al componente educativo, se observa que Cuba ha alcanzado la igualdad en la tasa de alfabetización en adultos con el 99,8% de mujeres y hombres adultos alfabetizados. La tasa de matrícula combinada es de 81% para las mujeres y del 79% para los hombres. En este Informe también se omiten datos referentes a las brechas de ingresos percibidos.

Valor IDH
Valor IDG
Informe 2002 (datos 2000)
0.795
...
Informe 2005 (datos 2003)
0.817
...
Informe 2006 (datos 2004)
0.826
...

 

Índice de Potenciación de Género (IPG)

El IPG mide las oportunidades de las mujeres y refleja las desigualdades en tres esferas: participación política, participación económica y poder sobre los recursos económicos. Cuanto más cercano a uno sea el valor del IPG, menores son las desigualdades entre los hombres y las mujeres en los tres ámbitos considerados, y cuanto más cercano a cero sea su valor, mayores son las desigualdades.

El Informe Mundial sobre Desarrollo Humano de 2006 no muestra información referente al valor de IPG de Cuba, detallando solamente que, en lo que respecta a la participación política, el porcentaje de mujeres parlamentarias es del 36,0%.


Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)


Los ODM suponen un respaldo político sin precedentes al impulso compartido de procesos de desarrollo centrados en las personas, en su bienestar y en la libertad. Los ocho ODM –concretos, medibles y exigibles- tienen su origen en la Declaración del Milenio (septiembre 2000) donde se formulan las prioridades de desarrollo para el siglo XXI, prioridades que hunden sus raíces en el mismo marco filosófico que inspira los Derechos Humanos.

De los ocho ODM formulados, sólo el Objetivo 3 se refiere explícitamente a la equidad de género. Numerosas voces han señalado la “ceguera de género” de los ODM y el reto ineludible que supone la transversalización del enfoque de género en todos ellos.

Objetivo 3 Meta 4 Indicadores
Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer. Eliminar las desigualdades entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria, preferiblemente para el año 2005, y en todos los niveles de la enseñanza antes de fines de 2015. 9. Relación entre niñas y niños en la educación primaria, secundaria y superior
10. Relación entre las tasas de alfabetización de las mujeres y los hombres de 15 a 24 años
11. Proporción de mujeres entre los empleados asalariados en el sector no agrícola
12. Proporción de puestos ocupados por mujeres en el parlamento nacional

 

En el Segundo Informe de Cuba sobre los ODM se detalla que “las disparidades entre géneros en educación ya han sido eliminadas”. Se afirma además que existe paridad en el nivel primario, mientras que las niñas superan a los niños en las matrículas de los niveles secundario y terciario.

Se observa en este Segundo Informe que el 41.5% de las personas graduadas de la Enseñanza Técnica y Profesional del 2004 fueron mujeres, al igual que el 63,0% de los graduados universitarios. Como resultado de estos logros las mujeres ocuparon en el 2004 el 46% de los empleos remunerados no agrícolas. Se agrega que “varios aspectos denotan la favorable calidad de su empleo; así, constituyeron el 66% de los profesionales y técnicos ocupados ese año, el 71% de los ocupados en actividades de Salud, el 66% en Educación y representaron el 51% de los investigadores”. Por otra parte, según este informe Cuba ocupa el séptimo lugar en el mundo y el primero en América por la representación femenina en el Parlamento, con el 36% de los escaños parlamentarios ocupados por mujeres en el 2004, de forma que la participación femenina creció en 6 puntos respecto a la anterior legislatura. En la actualidad hay 6 mujeres ministras y 33 viceministras. “Su designación para estos cargos se ha diversificado en los últimos años hacia organismos no tradicionales para las mujeres como son los Ministerios de la Industria Sideromecánica, de la Industria Básica, de la Informática y las Comunicaciones, del Transporte, de la Construcción, de la Agricultura y de la Aeronáutica Civil, entre otros”, se puntualiza.

 

Índices de compromiso cumplido (ICC)


El ICC constituye un instrumento técnico-político que busca medir el cumplimiento de los compromisos nacionales e internacionales suscritos por los gobiernos en materia de equidad de género y adelanto de las mujeres, como una forma de control ciudadano que busca evidenciar con datos confiables la situación de las mujeres y su evolución en los 10 años establecidos por la Plataforma de Acción de Beijing. Este Índice se desarrolla ampliamente en el documento titulado ¿Han avanzado las mujeres? Índice de Compromiso Cumplido Latinoamericano 1995-2000, elaborado por FLACSO Chile y UNIFEM (descargar documento).

El ICC considera tres áreas temáticas, las cuales están constituidas por una serie de indicadores regionales que permiten medir los avances en el cumplimiento de las metas establecidas. Estas áreas temáticas son:

1. Participación y acceso al poder
2. Autonomía económica y pobreza
3. Salud de la mujer y derechos sexuales y reproductivos

Sin embargo, para Cuba no han sido construidos indicadores para calcular su ICC, por ello se retoman datos presentados en otras publicaciones.

 

Participación política


Respecto a la política y en el acceso a niveles decisorios, según el documento titulado Cuba, mujeres, hombres y desarrollo sostenible, en el año 2004 había en Cuba 36% de mujeres en el Parlamento, 6 mujeres ocupan cargos de ministras, 33 mujeres ocupan cargos de viceministras. El 71% de los fiscales son mujeres, un 71.4% presidentas de tribunales provinciales y 47% de los jueces del tribunal supremo. De los 199 centros de investigaciones científicas en el país, 48 son dirigidos por mujeres (24%). En el mismo documento se afirma que en el proceso electoral “la mujer ha incrementado significativamente su presencia en instancias de gobierno municipal y provincial, hasta alcanzar participaciones del 23.4% y 37.5% respectivamente”.

 

Economía y pobreza


En cuanto al rubro del empleo, el mismo documento (Cuba, mujeres, hombres y desarrollo sostenible), las mujeres cubanas representaban en el 2004 el 43.2% de la fuerza de trabajo en el sector estatal-civil y el 65.2% del total de profesionales y técnicos del país, el 72% de la fuerza laboral del sector educación, el 70% del sector salud, el 51.0% de los investigadores y el 48.9% en unidades de ciencia y técnica, donde se refleja un 41.7% de mujeres con categoría científica. Según este documento las mujeres reciben igual salario por trabajo de igual valor.

Las mujeres representan una matricula femenina universitaria de un 62.76%. En el curso 2003-2004 en la enseñanza técnica y profesional, las mujeres representaron el 41.5% de los graduados en especialidades técnicas y el 63.0% en los niveles de Educación Superior. El gobierno cubano ha suprimido todas las medidas restrictivas del acceso de la mujer a empleos tradicionalmente exclusivos para hombres, para lo cual el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Cuba aprobó leyes para favorecer la incorporación de la mujer al trabajo.

En la sección de estadísticas de género de la CEPAL no presenta datos en relación a la tasa de desempleo urbano. Se detalla, sin embargo, según información de país de 1997, que las mujeres participan con el 35% en el total de ingresos de trabajo.

 

Salud


La información aquí presentada es extraída del Anuario Demográfico, que incorpora información del 2004 en torno a salud, demografía, participación política y economía.

De acuerdo al Anuario las mujeres representaban el 49.9% de la población del país con una tasa global de fecundidad de 1.6 hijos por mujer, con una tasa bruta de reproducción de 0.75 hijas por mujer y donde un 36% de los hogares son encabezados por mujeres.

En cuanto a la mortalidad materna, descendió notablemente desde 1960, cuando presentaba una tasa de 11,6 muertes maternas por cada diez mil nacidos vivos (una de las más bajas de América Latina) hasta llegar a una tasa de 3,9 por diez mil de 1988 (únicamente más alta que las de Costa Rica y Uruguay, según los datos comparados de OPS.) De acuerdo a los últimos informes del Ministerio de Salud Pública de Cuba, la mortalidad materna ha aumentado desde que comenzó la crisis de 1990. Actualmente es de 33.9 por cada 100,000 nacidos vivos, mientras que la mortalidad infantil es de 5.4 por 1,000 nacidos vivos. El gobierno cubano ha implementado la licencia de maternidad desde el año 2003, que se extiende a 1 año y establece la posibilidad de compartirla entre el padre y la madre una vez concluida la lactancia materna. Existe también un Programa del Médico y la Enfermera en la Familia que coordina, integra y controla la salud de cada individuo y la familia. También existe el Programa Materno Infantil, con énfasis en la prevención del cáncer de mama y prevención del cáncer cérvico-uterino, prevención de enfermedades crónicas no transmisibles y de atención al adulto mayor que beneficia a mujeres y hombres.

La mujer cubana tiene derecho a solicitar un aborto en las instituciones especializadas sin otro argumento que la decisión personal sobre su cuerpo. La única limitante a la hora de acceder al servicio, que además se realiza de forma gratuita, es no tener más de 12 semanas de embarazo. En el caso de las adolescentes menores de 16 años se requiere que concurran a la consulta acompañadas de una persona adulta. En Cuba, desde la legalización del aborto en 1965, la mortalidad materna por esa causa descendió de 120 por cada 100 mil nacidos vivos a 7 por 100 mil nacidos vivos en 2000, según fuentes del Ministerio de Salud Pública.

 

Educación


En el ámbito educativo, la información, al margen de lo especificado en las metas de los ODM, es escasa.

En 2006 la UNESCO premió a Cuba por su programa de alfabetización “Yo, si puedo”, por medio del cual se alfabetizaron a un millón 924 mil 769 personas en tres años. Durante el discurso de premiación el sr. Meter Smith, subdirector General de UNESCO reafirmó que Cuba fue declarado un país libre de analfabetismo desde 1961.

Complementario a lo anterior, según información publicada por el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, en el documento titulado Observaciones finales del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer: Cuba, publicado en mayo de 2006, la tasa de escolarización de los niños de 6 a 14 años de edad era del 99%. Las niñas, que están representadas en todos los niveles, constituían el 58% de la matrícula de los estudios superiores.

 

Violencia


Según el informe sobre “la misión a Cuba” de la Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, presentado en el 2000, es difícil determinar el alcance y la prevalencia de la violencia contra la mujer en Cuba. Se agrega que “la falta de estadísticas al respecto sigue siendo un problema importante, reconocido por la mayoría de las personas”.

 

Esfuerzos nacionales para la igualdad en el país


Principales acciones realizadas en el país en favor de la Mujer:

  • La Promoción de mujeres a ocupar escaños parlamentarios, donde Cuba ocupa el quinto lugar en el mundo.

  • La legislación laboral no acepta discriminación en lo que se refiere a salario, ascensos y prestaciones, incluidas las posibilidades de capacitación. Según la legislación laboral, el salario de las mujeres es igual al de los hombres y ellas reciben igual salario por trabajo de igual valor.

  • La Ley 1263/74 concede a la trabajadora licencia por maternidad y después del parto, alternativas de empleo temporal compatibles con su condición de madre. Esta ley se complementa con la Resolución No. 10/91 que otorga a las madres trabajadoras una prestación social opcional ascendente al 60% de su salario durante los 6 meses posteriores al parto. Posteriormente la madre tiene derecho a una licencia no retribuida por otros 6 meses. La Licencia de Maternidad renovada en el año 2003 se extiende a 1 año y establece la posibilidad de compartirla entre el padre y la madre, una vez concluida la lactancia materna.

  • La Ley de Seguridad y Asistencia Social, el Código de Familia (1975), para la protección de la mujer, el niño y la familia.

  • La Ley de Creación de los Círculos Infantiles en 1981. La Ley de Protección e Higiene del Trabajo y la Ley 49/89 del Código del Trabajo, que contiene un capítulo dedicado al “Trabajo de la Mujer” y que expresa “Las administraciones deben crear y mantener las condiciones adecuadas de trabajo y las instalaciones necesarias para la participación de la mujer en el proceso laboral”.

  • El Código de la Niñez y la Juventud, el Decreto Ley 64 (norma el tratamiento psicopedagógico a los niños con trastornos de conducta) y el Decreto Ley 76 para la atención a niños sin amparo familiar.

  • La Comisión de Atención a la Niñez, la Juventud y la Igualdad de Derechos de la Mujer, de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

  • La creación de las Cátedras de la Mujer. En la actualidad existen 21 Cátedras en los Centros de Estudios Superiores.

  • La creación de las Casas de Orientación de la Mujer y la Familia. Se cuenta en la actualidad con 176 Casas en todo el país con la colaboración de 13,191 profesionales y especialistas.

  • La creación del Centro Nacional de Educación Sexual y sus comisiones provinciales y municipales.

  • Las Comisiones de Prevención y Atención Social en todas las instancias.

  • La Comisión de Empleo Femenino en todas las instancias.

  • La Encuesta sobre el Uso del Tiempo. Vale mencionar que esta encuesta se realizó en Cuba en el 2001 para las personas mayores de 15 años y en 5 municipios del país (2 en Pinar del Río, uno en La Habana Vieja y dos en las provincias orientales). Su objetivo general fue analizar a partir de la medición del tiempo como mujeres y hombres se relacionaban en cuanto a la dedicación de actividades durante 24 horas, medir las diferencias en el total de horas trabajadas por mujeres y hombres y como se comportaban de acuerdo al nivel cultural, estado conyugal, actividad laboral, edad y área geográfica. Esta encuesta permitió por primera vez denominar y conceptuar las actividades domésticas que realizan principalmente las mujeres como trabajo y contabilizar el total de horas que realizan las mujeres en el trabajo doméstico que no se paga y el extradoméstico. Por la metodología aplicada, esta encuesta es referencia en la región latinoamericana dado que se hizo de forma independiente y las personas llenaban su propio cuestionario identificando cada 10 minutos las diferentes actividades que realizaban. Esta encuesta contribuyó a brindar información a los gobiernos locales para la proyección de acciones a favor de la equidad de la mujer en estos municipios y fue la base para la continuidad de otras investigaciones en estos territorios.

 

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