14 Julio 2016

Julio 2016

El 14 de Julio comenzará la Consulta Regional para América Latina y el Caribe previa a la segunda sesión del Panel de Alto Nivel para el Empoderamiento Económico de las Mujeres del Secretario General de Naciones Unidas enSan José, Costa Rica. En este contexto, el PNUD junto con la Universidad de San Martin lanza el Informe Regional: “La agenda económica de las mujeres en América Latina y el Caribe: actores, temas y estrategias”como un insumo para la reflexión sobre la autonomía económica de las mujeres en el marco de la nueva Agenda 2030. Ingresa y conoce el Informe y las opiniones de la Autora.



América Latina Genera entrevisto a Ana Laura Rodríguez-Gusta socióloga feminista de Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Nacional de San Martín en Argentina, con motivo del lanzamiento del reporte PNUD Agenda económica de las mujeres en América Latina y el Caribe”. Este informe fue el resultado de un acuerdo (Memorando de entendimiento) entre el área de Género del Centro Regional del PNUD y la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Nacional de San Martín en Argentina (UNSAM), indaga el papel de los movimientos de mujeres en relación a la Agenda Económica de la región. En la nueva Agenda de Desarrollo Sostenible para el 2030, se incluye acciones para acelerar el progreso respecto al empoderamiento de las mujeres.

El PNUD lanza este reporte con motivo de la creación por parte del Secretario General de la ONU Ban Ki-Moon del Panel de Alto Nivel de la Naciones Unidas sobre el Fortalecimiento Económico de la Mujer. Este panel liderado por Luis Guillermo Solís, Presidente de Costa Rica y Simona Scarpaleggia consejera delegada de Ikea Suiza estará preparando un reporte, por primera vez, sobre cómo superar las barreras estructurales, culturales, sociales y laborales y la brecha de género que persiste a nivel global en las economías. Las recomendaciones de este grupo servirán como una guía a gobiernos, sector privado, el sistema de las Naciones Unidas y organizaciones de la sociedad civil, para desarrollar políticas publicas orientadas a mejorar la situación económica de las mujeres y promover su liderazgo.

ALG: ¿Cuál es el mayor aporte del movimiento de mujeres a la agenda económica?

ALR-G: Las mujeres de la región han contribuido de forma significativa a entender aspectos de la economía que han sido invisibles para los economistas, planificadores y tomadores de decisiones. Las mujeres han   destacado e insistido en que hay una profunda división sexual del trabajo que es determinante en la desigualdad de género y que tiene importantes consecuencias a corto, mediano y largo plazo para     la autonomía y el empoderamiento económico de las mujeres a lo largo de su ciclo de vida. Las mujeres también han visibilizado la existencia de legislación y normativas discriminatorias en temas económicos y trabajado incansablemente para promover cambios y cerrar brechas como leyes para proteger trabajadoras domésticas o domiciliarias, trabajo predominantemente femenino.

Los movimientos de mujeres campesinas e indígenas, por ejemplo, se han posicionado críticamente frente a mega proyectos extractivos y proponen modelos de desarrollo y modos de producción que tienen una mayor conexión con la naturaleza y que abordan los problemas locales en la región., Este posicionamiento alternativo es clave porque pone temas de agenda que proponen diferentes trayectorias para el desarrollo socioeconómico en la región.

ALG: ¿Qué impacto han tenido?

ALR-G: Los impactos, tienen que ver con poner discusiones sobre la mesa, visibilizar temas ocultos, avanzar en normativas. Lo que resulta muy interesante es que la agenda económica, tal y como lo plantean las distintas organizaciones de mujeres, ofrece un paquete amplio e innovador, y es una agenda holística. Ahora el impacto de las mujeres en la política pública no sólo depende de las organizaciones de mujeres y de la movilización de estas organizaciones, sino también de las coyunturas políticas, de las agendas gubernamentales, de los espacios abiertos a la sociedad civil, etc.



Estamos en un momento crítico en esta región, entrando en un contexto de desaceleración del crecimiento y de ajustes al gasto público que va a plantear desafíos importantes para los gobiernos en términos de protección social, de política fiscal, de incorporación de las mujeres al mercado laboral, y al trabajo decente en particular. Los movimientos de mujeres son interlocutores privilegiados porque manejan una canasta amplia de temas clave para el futuro de las nuestras economías,

ALG ¿Cómo pueden los movimientos de mujeres incorporarse a la Agenda 2030? ¿Qué papel pueden desempeñar?

ALR-G: Los movimientos de las mujeres deben mantener viva la discusión y armar propuestas concretas en torno a las prioridades en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Un reto importante para los movimientos feministas y de mujeres es desarrollar estrategias y capacidades para tener una mayor incidencia en el Estado, desde lo legislativo hasta la política económica. Se trata de armar agendas, definir prioridades específicas y movilizarse convocando a otros actores y creando alianzas más amplias.

ALG: ¿Cómo son hoy en día los movimientos de mujeres que enfocan el tema económico en América Latina?

ALR-G: Estos movimientos, son muy activos con enormes intercambios y coincidencias entre movimientos feministas, movimientos de mujeres campesinas, indígenas y las mujeres afrodescendientes. Aunque un número importante de organizaciones de mujeres no tienen un lenguaje explícito o manifiestamente feminista, sus demandas y prioridades se encuentran consistentemente y ven la similitud de las luchas “de sus hermanas”. Esto es un cambio interesante que se viene observando en la región en términos de cómo se van interconectando y relacionando los distintos movimientos de mujeres.

Los movimientos de mujeres y feministas podrían radicalizar la Agenda de los ODS. Pueden tener impactos en torno a la configuración de la agenda económica, los modelos económicos dominantes. La política macro y micro económica de los gobiernos y cómo este conjunto afecta a las mujeres, genera una distribución desigual de los recursos donde las brechas se pueden aumentar., Aunque los ODS no son aún una agenda que se vea como “propia” para las mujeres, su apropiación podría dar un contenido más radical de lo que hasta ahora se plantean los gobiernos y las instituciones regionales e internacionales que trabajan el tema. En mi opinión, si las mujeres tomamos seriamente esta agenda, y la llevamos a sus últimas consecuencias vamos a tener que promover cambios importantes para “que nadie quede atrás”. Allí es donde hay que asegurar que los movimientos de mujeres y feministas en la región, que tienen mucho que aportar puedan jugar un papel importante.

 

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