13 Noviembre 2016

Noviembre 2016

1. ALG (América Latina Genera)- ¿Cómo ven los movimientos de Mujeres la Estrategia de Uruguay?

 

La Agenda Regional de Género -producto de los sucesivos Consensos Regionales generados en los últimos 40 años por CEPAL, y la Estrategia de Montevideo han captado muchas de las luchas y propuestas que a lo largo de estas décadas han impulsado los feminismos latinoamericanos para visibilizar sus agendas, complejizar los horizontes de cambio y fortalecer su capacidad de articulación e incidencia. Una orientación central de la Estrategia de Montevideo es detectar y aprovechar las potencialidades de la región latinoamericana para el cumplimiento de la Agenda 2030, no sólo el eje 5, sino toda la Agenda, apostando a comprometer a toda la estructura estatal en su logro y consolidación.

La Estrategia identifica los nudos estructurales a confrontar, y perfila 10 ejes centrales para la implementación de la Agenda a nivel regional Uno de los grandes sellos de la Estrategia de Montevideo es poner como condición de cambio la perspectiva de derechos centrada en la autonomía de las mujeres, en sus múltiples dimensiones. Ofrece una hoja de ruta regional, alertando de antemano las enormes dificultades que acarreará su cumplimiento si no se abordan cambios estructurales y se cambia el paradigma de desarrollo actual. Esta reflexión va a tono con los aportes de las economistas feministas, como Amaia Orosco, quien afirma que este modelo imperante coloca un conflicto irresistible entre la acumulación de capital y la sostenibilidad de la vida.

 

Varios son sin embargo los problemas que va a enfrentar la implementación de la Estrategia de Montevideo y la Agenda 2030 en la región, pues muchas de las limitaciones ya enunciadas a nivel global, están también activas en la región: primacía del paradigma neoliberal y su lógica extractivista, de acumulación por desposesión de tierras, cuerpos, territorios. El compromiso de los gobiernos es voluntario, sin claros canales de transparencia y rendición de cuentas y sin la adecuación necesaria al marco internacional de derechos; sin confrontar la amenaza del cambio climático, hay un peso significativo del sector corporativo, lo que trae el grave riesgo de la comercialización de la agenda por parte de intereses privados. Otras características de la región ahondan estas inciertas dinámicas: un avance alarmante de la corrupción, un desprestigio creciente de la clase política, una ola conservadora que impacta los derechos de las mujeres y desconoce o debilita el enfoque de género. La existencia de procesos de interrupción arbitraria de los mandatos de presidentes electos, utilizando medidas y recursos democráticos para acciones profundamente antidemocráticas, complejizan el panorama. No hay respeto a los principios democráticos y constitucionales del estado laico lo que tiende a negar los derechos del cuerpo, especialmente los derechos sexuales y derechos reproductivos y el derecho a decidir, alimentando la misoginia y la homofobia. Junto con estas dramáticas características, ha habido una extensión- profundización de la criminalización de la protesta de las organizaciones feministas y de diversidad sexual, la represión y asesinato de las defensoras de derechos humanos y de las poblaciones campesinas e indígenas que luchas en contra del extractivismo y por la defensa de los territorios, como el caso de Máxima Acuña en Perú. Y el escandaloso caso, aunque no el único, de Bertha Cáceres, en Honduras, cuyo crimen sigue en total impunidad. Asumir las orientaciones de la Estrategia de Montevideo para avanzar en la implementación de la Agenda 2030 va a requerir una lucha abierta por el cambio de modelo y la profundización de la democracia en la región.

 

2. ALG - ¿En el contexto de hoy en América latina, cuáles son las 2 o 3 prioridades para los movimientos y porque?

 

Son muchas las prioridades en América Latina. Una central es la de evitar el retroceso de lo ganado, para lo cual movilizar opinión democrática, producir conocimientos y organizar resistencia es tarea permanente. La lucha por el cambio del modelo económico que está afectando a las mujeres, a la humanidad y al planeta es sin duda una prioridad que tiñe el conjunto de estrategias feministas. Y la lucha por el fortalecimiento de la autonomía de las mujeres, también desde todas las estrategias implementadas. Poniendo estas prioridades como marco, hay indudablemente dimensiones de las agendas feministas que forman los núcleos de disputa más fuertes: derechos sexuales y derechos reproductivos, derecho a decidir, economía-ética del cuidado, estado laico que rompa la tutela religiosa sobre los cuerpos de las mujeres, políticas efectivas frente a la creciente violencia contra las mujeres, cambios culturales y contraculturales que coloquen las demandas y propuestas de las mujeres como asuntos de democracia y no sólo de las mujeres. Pero el itinerario es mayor: las luchas contra el racismo, por los derechos de la niñez, de la juventud, de la vejez, de las poblaciones afrodescendientes e indígenas, en contra del extractivismo, en defensa de los territorios son parte central de las agendas feministas de la región. Y son prioritarias no solo porque exigen reconocimiento, sino defensa de diversos modos de vida, visiones y cosmovisiones que dan cuenta de las características pluriculturales y multiétnicas de la región latinocaribeña.

 

3. ALG- ¿Cómo se llegó al Foro Feminista de Uruguay y de que se trató?


El Foro Feminista en las Conferencias de la Mujer de CEPAL es ya una tradición para los feminismos latinocaribeños participantes. En el espacio del Foro confluyen organizaciones y redes feministas de toda la región y en toda su diversidad: indígenas, afrodescendientes, del campo y de la ciudad, lesbianas, bisexuales, trans, mujeres con discapacidad, trabajadoras sexuales, etc. El Foro es también un espacio que alimenta el carácter internacionalista y de solidaridad regional- global de los feminismos latinocaribeños.

 

El Foro Feminista asumió los cuatro nudos estructurales levantados por la Estrategia de Montevideo, cuya permanencia dificultará o hará imposible el cumplimiento de la agenda 2030: Desigualdad socioeconómica y persistencia de la pobreza. Patrones culturales discriminatorios y predominio de la cultura del privilegio. La división sexual del trabajo y la injusta organización social de los cuidados. La concentración del poder y relaciones de jerarquía y subordinación. Asumiendo para ello la urgencia de un nuevo paradigma de desarrollo, sustentable y centrado en el bienestar humano de las personas y no en los intereses del mercado Otra de las orientaciones centrales fue la de la sostenibilidad de la democracia en la región, teniendo en cuenta la ola conservadora que comienza a ganar espacio en diferentes países.

 

Estos nudos y reflexiones feministas fueron levantados en dos paneles de discusión (uno sobre el Contexto Regional y el otro sobre Desafíos Feministas) complementando luego la reflexión en el trabajo de grupos. Las reflexiones y articulaciones de los feminismos no se agotaron en el Foro Feminista. A lo largo de los días de la Conferencia hubo un número importante de talleres organizados por las diferentes redes, alrededor de temas importantes: sobre violencia, sobre los indicadores ISO Quito / ISO Montevideo, sobre Autonomía Económica de las Mujeres Afrodescendientes; Conciliación de vida productiva y vida reproductiva, Respuestas Feministas frente a la Ruptura de los Contratos Sociales en América Latina, Avances y desafíos en el cuidado de la salud y el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos , fueron algunas de las dimensiones abordadas en los talleres en los días de la Conferencia.

 

Toda la reflexión tenida a lo largo del Foro Feminista alimentó la Declaración Política, que fue leída al inicio de la Conferencia Oficial. En la declaración se alerta contra los retrocesos democráticos, la expansión y profundización del modelo económico extractivista, la confrontación a la “ideología de género”; incorpora la exigencia de paridad, la libertad de ejercer los derechos sexuales en toda su diversidad y los derechos reproductivos, incluyendo el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, reconocimiento de la discapacidad como asunto transversal. Se visibilizan los riesgos que corren las defensoras de derechos humanos al ser objeto de agresión e incluso muerte. Y termina con la exigencia de recursos y sostenibilidad a través del Fondo Autónomo Regional. Esta vez el Foro llevo el nombre de Magaly Pineda, feminista de la Republica Dominicana, recientemente fallecida, como un homenaje y una forma de reconocimiento a su permanente contribución feminista y militante.

 

3 ALG- ¿Puede decirnos algo de cómo llegamos a Uruguay?

 

Es importante destacar el proceso participativo y de consulta que impulsó la CEPAL durante un año y medio para llegar a Uruguay con el documento Autonomía de las mujeres e igualdad en la agenda de desarrollo sostenible y la propuesta de la Estrategia de Montevideo. Para ello, los gobiernos de la región, los organismos internacionales y la sociedad civil en dos reuniones de la Mesa Directiva de la Conferencia Regional (julio 2015 y enero 2016), en tres reuniones Subregionales (México, Santiago y Puerto España) y en una reunión de especialistas con académicas y feministas realizaron aportes, debatieron los distintos aspectos ya sea políticos o técnicos que abordaban ambos documentos y permitieron que el intercambio sea fructífero y llegar a la Conferencia como parte de un proceso que facilitó las negociaciones y los debates.

 

4. ¿Cuál es el mensaje más importante para las jóvenes feministas en la región?

 

Creo que no tengo intención de darles un mensaje a las jóvenes, sino al contrario, recuperar cuales son los mensajes y reflexiones que están desarrollando. Muchas de las enormes movilizaciones ultimas en contra de la violencia, Ni una Menos, han sido impulsadas por feministas jóvenes, y la asistencia de jóvenes ha sido masiva, o sea, están ganando las calles. Las jóvenes feministas que asistieron a CEPAL, articuladas en un conjunto de redes regionales, realizaron una reunión previa al Foro. En ella levantaron la agenda feminista desde una perspectiva de clase y de género, buscando visibilizar las propuestas de las feministas jóvenes, las que, “…retomando y reinventando las experiencias históricas de los diversos movimientos feministas, seguimos de pie desde diversas trincheras resistiendo y luchando por un mundo sin patriarcado y sin capitalismo. Porque reconocemos como necesario visibilizar el papel protagonista en el cambio de la historia de todas aquellas que a pesar de las adversidades luchan día a día! Porque es importante seguir articulando resistencias, “… “… porque las batallas que enfrentan mujeres de todas las edades en todo el mundo son batallas que, sostenemos, se enfrentan de forma más estratégica de la mano con las demás y porque creemos en la sororidad”. 

 

Estas reflexiones sobre la recuperación de la memoria, la acumulación de resistencias, el retomar las luchas previas y reinventarlas, es indudablemente una hermosa invitación al dialogo intergeneracional.