It’s 8 am and we’ve been hiking for three hours already. It’s just a matter of time until the sun reaches the top of the mountains towering over us and we feel the rays starting to roast our skin. We stop for a break and look for shade under pistachio trees,fill water bottles in the creek, and wipe away sweat and dust from our eyes. Suddenly one of the guys grabs his
Según Global Witness, 2017 fue el año más mortífero hasta ahora para los activistas ambientales, en el que se reportó un saldo de 207 defensores ambientales asesinados por defender tierras comunitarias o recursos naturales. Más de la mitad de estos asesinatos ocurrieron en solo tres países: Brasil (23%), Colombia (18%) y Filipinas (14%), y la mayor parte fueron causados por agroindustrias, minería, tala ilegal y mafias organizadas de caza furtiva. Alrededor del 10 por ciento de las víctimas fueron mujeres, la mayoría indígenas, número que sigue creciendo cada año.
Panamá, 23 de marzo-. La pérdida de biodiversidad y el deterioro de los servicios ambientales tienen impactos diferenciados en mujeres y hombres debido a los roles de género tradicionalmente asociados a uno y otro sexo. En Panamá el deterioro de los ecosistemas afecta en particular a las comunidades rurales e indígenas, donde las mujeres son las principales perjudicadas cuando no participan en el proceso de toma de decisiones, no disponen de recursos económicos propios o no cuentan con títulos de propiedad.
Los países del Caribe sufren pérdidas anuales producto de daños por tormenta equivalentes al 17 por ciento de su PIB, en promedio.
Gracias a este proyecto puedo decir de verdad “mambo si kama zamani” (en suajili: las cosas ya no son como en el pasado), nuestra vida ha mejorado. Las mujeres ahora tenemos voz: participamos en la toma de decisiones, compartimos puestos de liderazgo y obtenemos mejores ingresos de las actividades agrícolas.” Cuenta Esther Kuluo, participante de la Escuela de Campo Ilaretok y tesorera del Comité de Gestión del Agua de Ilaterok.