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Cuando el compromiso moviliza

Todavía se recuerda con especial apego la formulación del primer proyecto de cooperación para el desarrollo que marcaría pautas en materia de adaptación al cambio climático en el sector agropecuario cubano, a nivel local y nacional. Luego de un intenso y participativo proceso de intercambios y consensos técnicos y de gestión, en septiembre del 2012 es aprobado el proyecto Bases Ambientales para la Sostenibilidad Alimentaria Local (Basal). Desde entonces, es reconocido, entre otros aspectos, por ser una propuesta responsiva y transformadora en cuanto a género y por haber incluido, en condiciones de igualdad, las voces, necesidades, experiencias y nuevas propuestas de acción del personal productivo, técnico y directivo del sector. 


Basal es un proyecto género sensible porque se propone la igualdad de género y el ejercicio pleno de este derecho humano en todas sus iniciativas; porque desde su inicio programó y desarrolló una estrategia para el alcance de su componente de género; porque ya no es posible tocar el tema de la adaptación sin hablar de género y de las mujeres. De una u otra forma así refieren actores del proyecto en los diferentes espacios en que participan. 


Ellas y ellos evidencian apropiación de los objetivos y resultados de Basal, al tiempo que hacen notar las cinco líneas priorizadas por el proyecto para considerar el enfoque de género:

 

- a) la conformación del Equipo Técnico Nacional de Género del proyecto y los Equipos Técnicos Municipales, equipos que definieron sus términos de referencia, se capacitaron, y, con el fortalecimiento de sus capacidades lideraron la estrategia de género de Basal


-b) la realización del diagnóstico participativo “Brechas de género y oportunidades de mujeres y hombres vinculadas con la adaptación al cambio climático para la sostenibilidad alimentaria a nivel local”, el cual se desarrolló en tres fases, fue validado a todos los niveles del proyecto y con las instituciones líderes del tema, y a cuyos resultados se ha respondido durante la vida de Basal

 

-c) el proceso de definición e implementación de acciones afirmativas/proyectos locales para reducir desigualdades identificadas en el diagnóstico, mediante el cual al menos 80 mujeres fortalecieron su autonomía y potenciaron su protagonismo en las medidas de sostenibilidad alimentaria; 


  1. d) la elaboración y validación de herramientas género sensibles en apoyo a la toma de decisiones en el proceso de adaptación al cambio climático en el sector agropecuario, destacándose el procedimiento para el Modelo de Ordenamiento Ambiental (MOA) y la propuesta de Indicadores para apoyar la inclusión de la adaptación en la planificación y gestión del sector; y

  2. e) la comunicación y gestión del conocimiento sensible a género, que partió del diseño y posterior implementación de una estrategia de comunicación con perspectiva de género y que incluyó la realización de una propuesta teórica-práctica elaborada desde el contexto cubano y considerando su singularidad.


Fue relevante que Basal se reflexionara, desde el inicio y durante toda su implementación, como una oportunidad para el desarrollo local sostenible, inclusivo e igualitario. En particular, para identificar la relación entre género y cambio climático en el sector agropecuario cubano; para  visibilizar el papel de las mujeres en la promoción de la sostenibilidad ambiental y en la adaptación al cambio climático; para diseñar nuevas acciones aprovechando las actividades de adaptación al cambio climático y potenciando la igualdad entre hombres y mujeres; y para formar capacidades en actores clave del proyecto en lo relativo a la adaptación al cambio climático desde un enfoque de género. 

 

Como expresión de ese compromiso y estrategia programática surgió Optamos por la Igualdad de Género en la Adaptación al Cambio Climático (OIGA CC), que más que el lema del componente de género en el proyecto, es la convicción de que existe un fuerte vínculo entre las relaciones (el ser, el pensar, el hacer y las identidades) de mujeres y hombres, la sostenibilidad alimentaria y la adaptación al cambio climático en el sector agropecuario. OIGA CC potencia la contribución de Basal a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres por varias razones que han sido globalmente identificadas: porque las vulnerabilidades de mujeres y hombres son diferenciadas; porque se requiere de un protagonismo y una participación equitativa de ellas y ellos en las oportunidades que ofrecen las medidas de adaptación al cambio climático; porque es necesario y justo equiparar los conocimientos, habilidades, equipamientos y activos, experiencias, redes y alianzas que determinan el desarrollo de las mujeres y los hombres, que sin dudas sufren el impacto de los efectos del cambio climático; y porque con frecuencia, y en muchos espacios, las mujeres están en desventaja respecto a los hombres en cuanto a vulnerabilidades, conocimientos, necesidades, protagonismo y participación

 

Así, OIGA CC es la iniciativa que distingue y acompaña el desarrollo del componente de género en Basal y abarca tres dimensiones fundamentales: la conceptual, sobre el vínculo entre las relaciones de género, la sostenibilidad alimentaria y la adaptación al cambio climático en el sector agropecuario; la estratégica, que define tanto objetivos inmediatos al interior de Basal como de largo alcance, más allá de este proyecto; y la comunicativa, al aportar una imagen, una marca o sello que distingue e identifica al componente de género del proyecto. Tiene la ventaja de que puede funcionar como acrónimo en su versión abreviada, y al mismo tiempo como una forma verbal que interpela a las personas, con un modo coloquial de llamar su atención, lo que refuerza una característica de la propuesta comunicativa de Basal. Visualmente se recrea el sentido de la escucha, porque eso también es lo que se busca: oídos atentos a lo que Basal tiene que decir sobre las relaciones de género y las medidas afirmativas en tiempos de cambio climático y adaptación.  

Con este fuerte compromiso movilizador de buenas prácticas, Basal se implementa principalmente en tres municipios (Los Palacios, Güira de Melena y Jimaguayú) de igual número de provincias del país y en ellos se desarrollan con mayor profundidad las 5 iniciativas afirmativas OIGA CC para cerrar brechas de género y potenciar el empoderamiento de las mujeres. Asimismo, Basal deja sus huellas en otros 10 municipios de réplica, en los cuales se promueven acciones de gestión del conocimiento, concientización de género y empoderamiento de las mujeres en la implementación de medidas de adaptación al cambio climático en el sector agropecuario: Pinar del Río, Consolación, Artemisa, Alquízar, Perico, Martí, Yaguajay, Florida, Minas, Camagüey. Su alcance también llega a otros 20 territorios cubanos, donde se comparten conocimientos, metodologías, herramientas y lecciones replicables para enfrentar los desafíos del cambio climático; y a través de la participación en redes se cruzan las fronteras del país. 


Desde Basal, -proyecto que es liderado por la Agencia de Medio Ambiente (AMA) y el Instituto de Geografía Tropical (IGT) del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA); acompañado por el Ministerio de la Agricultura (MINAG); implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD); y financiado por la Unión Europea (UE) y la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE)-, hoy se comparten con Genera dos de las principales contribuciones que ha realizado el proyecto a la igualdad de género. Por una parte, el cuadro teórico-práctico de nuestro hacer sensible a género, y por otra, los aprendizajes que sistematizamos, comunicamos y consideramos en nuestras prácticas, porque OIGA CC nos impulsa a atender al cambio climático siempre desde nuestra opción de una adaptación con igualdad de género. 


Sensibilidad de género en las medidas de adaptación


El proyecto Basal ha definido su propio camino para impulsar la adaptación al cambio climático en el sector agropecuario y en él ha atendiendo a dimensiones de género. Precisamente sus resultados incluyen la conceptualización, puesta en práctica y promoción de medidas de adaptación al cambio climático, lo cual ha sido recientemente publicado en dos materiales de sistematización: 

-Adaptación al cambio climático en el sector agropecuario cubano. Buenas prácticas y lecciones aprendidas del proyecto Basal  

-Herramientas metodológicas y recursos para la adaptación. Experiencias del proyecto Basal


Por un lado, están las medidas “creación de capacidades de adaptación en los actores del entorno del sistema agropecuario”, que buscan crear un entorno habilitante para que productoras y productores implementen las propuestas adaptativas a mayor escala. En este camino considera como punto clave el hacer con equidad de género, con justicia, para no dejar atrás a quienes más alejados están del desarrollo y favorecer y potenciar la igualdad. Por otra parte, las “prácticas y tecnologías agropecuarias para la adaptación”, que son medidas que apuntan a reducir las vulnerabilidades de los sistemas agrarios, siendo uno de sus ocho ejes estratégicos la igualdad de género, y donde dicha igualdad es vista desde dos perspectivas: como condición indispensable para la respuesta adaptativa y por lo que la igualdad puede aportar a dicha adaptación. 


El horizonte: una agricultura más sostenible con igualdad entre mujeres y hombres. Sin embargo, se reconoce que Basal incursiona en un área aun poco abordada y concientizada en lo que se refiere a la adaptación al cambio climático: la atención a dimensiones de género, bien como medidas de adaptación específicas o bien como enfoque integrado de manera transversal a otras medidas de adaptación. De hecho, el proyecto apuesta por potenciar que todas las medidas de adaptación al cambio climático sean sensibles a género, -siempre que ello resulte pertinente y factible-, y para esto resultó imprescindible avanzar tanto a nivel de la conceptualización como de la práctica.  


Su propuesta conceptual se fundamenta en 4 principios o pautas de acción estratégicas; incluye 5 medidas de adaptación específicas relativas a género; y prioriza al menos 4 acciones transversales para la integración del enfoque de género en las diferentes medidas de adaptación.

Los principios o pautas de acción estratégicos considerados por Basal son:

  • Identificación y conocimiento sobre vínculos clave entre género y sostenibilidad alimentaria local.
  • Posicionamiento de la igualdad y equidad de género como aspecto clave para una mejor adaptación al cambio climático en el sector agropecuario.  
  • Aprovechamiento de las oportunidades y respuesta social que exige (potencia) el contexto del cambio climático para contribuir a la igualdad de género.
  • Impedir que desde la adaptación al cambio climático se reproduzcan o refuercen las vulnerabilidades diferenciadas (que son expresión de desigualdades de género) de mujeres y hombres. 

Las medidas de adaptación específicas relativas a género se ubican en los dos grandes grupos de medidas propuestos por Basal y ellas son:

  • 1) Reducción de brechas de género que limitan el protagonismo de las mujeres y la participación equitativa de mujeres y hombres en las medidas de adaptación al cambio climático en el sector agropecuario.
  • 2) Desconstrucción de estereotipos y obstáculos sexistas vinculados a la adaptación al cambio climático.  
  • 3) Contribución al empoderamiento de las mujeres productoras y técnicas, su autoestima y liderazgo para la adaptación al cambio climático.
  • 4) Promoción de la participación de las mujeres en las medidas e iniciativas de adaptación al cambio climático.
  • 5) Fomento de espacios productivos más igualitarios y equitativos.

Como parte del conjunto de prácticas y tecnologías agropecuarias para la adaptación, y en el eje estratégico “IGUALDAD DE GÉNERO como premisa de y contribución a la adaptación al cambio climático”, Basal identifica dos medidas (la 1 y la 2). En lo relativo a las medidas dirigidas a constituir un entorno habilitante para la adaptación Basal propone tres medidas (la 3, la 4 y la 5).

Las acciones transversales para la integración del enfoque de género en las medidas de adaptación son: 

  • Desagregación de datos por sexo para apoyar la Identificación y atención a brechas de género en la implementación de las medidas de adaptación.
  • Reconocimiento por igual de los aportes y participación de mujeres y hombres en las medidas de adaptación.
  • Potenciación priorizada de quienes están en desventaja, las mujeres o los hombres, en la implementación de las medidas de adaptación.
  • Atención al espacio doméstico, al uso del tiempo por mujeres y hombres, y a la financiación asignada para asegurar la sensibilidad de género de las medidas de adaptación al cambio climático.

 

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La práctica generada por Basal durante la implementación de las medidas afirmativas propuestas por el proyecto es consecuente con su conceptualización. La ejecución de las medidas de adaptación de Basal contempla las dos maneras más reconocidas a nivel nacional e internacional para trabajar por la igualdad de mujeres y hombres: considerar género de manera transversal e implementar acciones focalizadas en la equidad. Destaca en particular la implementación de cinco proyectos locales/ acciones afirmativas de apoyo a las mujeres rurales.


Los avances del proyecto tanto a nivel conceptual como práctico son relevantes; ambos aportan un elemento adicional de importancia. Baste decir que Basal, al prestar atención a las construcciones de género de mujeres y hombres, además de favorecer el análisis integral del desarrollo sostenible (en sus dimensiones ambiental, económica y social) identifica y documenta pautas para abordar, perspectivamente, otros ordenadores sociales como, por ejemplo, la edad y las relaciones generacionales, el color de la piel, las discapacidades o enfermedades de las personas, los niveles socioeconómicos, entre otros.  


Ecos que acompañan y potencian la sostenibilidad alimentaria 


Precisamente, para fomentar la gestión del conocimiento y documentar los resultados, avances y desafíos de Basal en cuanto a género, es que ve la luz ECOS DEL APRENDIZAJE con el sello de OIGA CC. La colección propicia el intercambio de saberes a partir de las experiencias de las personas que hacen posible una iniciativa como Basal. Cada una de sus entregas tributa a elementos fundamentales para una mayor contribución a la igualdad de género en la adaptación al cambio climático en el sector agropecuario. Actualmente cinco números están en construcción y ya se han publicado los siguientes: 


  1. Planificación estratégica con perspectiva de género: Una arrancada exitosa
  2. Estrategia de intervención adoptada en el componente de género: Coordenadas para actuar
  3. Diagnóstico de género: Un paso imprescindible
  4. Comunicación sensible a género: Otra aldaba por la igualdad
  5. Hallazgos del diagnóstico de brechas de género: Una nueva geografía
  6. Brechas de género en tiempos de cambio climático: Entre luces y sombras
  7. Medidas de adaptación al cambio climático relativas a género: Camino al horizonte de la igualdad
  8. Gota a gota crece la igualdad de género: Esfuerzos conjuntos y herramientas útiles


En ellos se documentan los principales resultados derivados de la implementación de Basal

  • Posicionada la perspectiva de género en la propuesta conceptual y práctica de Basal para la adaptación al cambio climático en el sector agropecuario; en sus herramientas de gestión, en productos comunicativos y de incidencia, y en el fortalecimiento de capacidades de productoras/es, personal técnico y directivo.  
  • Potenciado el empoderamiento (económico y para la toma de decisiones) de mujeres en los sitios de intervención de Basal; con la implementación de medidas afirmativas de género, la generación de intercambios técnicos y el reconocimiento a mujeres que destacan por su liderazgo. 
  • Generados espacios e iniciativas OIGA CC que promueven la participación de hombres y personal directivo. 



ECOS DEL APRENDIZAJE responde a la interrogante de ¿cómo se ha hecho?, desde una mirada crítica que toma en cuenta qué ha funcionado, lo alcanzado y las mejores prácticas. Va dirigido a especialistas y actores que trabajan a favor de la seguridad alimentaria, la adaptación al cambio climático y la igualdad de género. Se espera que las pistas compartidas en cada número solo sean puntos de partida de prácticas innovadoras y de impacto que lleven por sello la igualdad y contribuyan a eliminar patrones socioculturales sexistas y estereotipos de género.


De los aprendizajes compartidos seleccionamos los siguientes: 


  1. Como toda programación del desarrollo que se realiza de forma participativa, Basal fue testigo de profundas discusiones técnicas, procesos de concienciación sobre temas y perspectivas nuevas, negociaciones, y búsqueda de consensos y alianzas con actores e instituciones. Respetar este proceso fue relevante para el alcance de los resultados. 
  2. Entre los aspectos que se identifican como favorecedores de la planificación estratégica sensible a género y la implementación del proyecto se destacan: la voluntad política del equipo líder y directivo del proyecto así como de las agencias de cooperación que lo respaldan financieramente; la participación de especialistas de género en el equipo de programación del proyecto, desde los inicios del proceso y durante todas sus etapas; el posicionamiento del PNUD en el tema de género y confianza sobre la gestión del conocimiento que promueve a favor de la igualdad, con múltiples y diversas iniciativas nacionales y de la región;  y la asesoría y consultorías externas realizadas que agilizan los procesos técnicos, potencian sus resultados y comparten experiencias previas en materia de género.
  3. La integración de dimensiones de género en la programación del proyecto resultó relevante y aseguró los primeros pasos para contribuir a la igualdad de género en la adaptación al cambio climático; sin embargo, no es suficiente. Se evidenció la necesidad de diseñar e implementar procesos, mecanismos y herramientas para el efectivo desarrollo del proyecto en cuanto a género. Por la complejidad del abordaje del género (en tanto componente sociocultural), vinculado a la adaptación al cambio climático, hubo que destinar mayor cantidad de recursos (humanos, financieros y de tiempo) que lo previsto inicialmente a este componente. Contribuir a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en la adaptación al cambio climático en el sector agropecuario fue, es y debe continuar siendo un proceso permanente, innovador y dinámico.
  4. Respecto a la realización de los diagnósticos sobre brechas de género y relaciones de mujeres y hombres. 
  • Resultó favorable iniciar el diagnóstico con un proceso de sensibilización participativo, con la multiplicidad de actores de Basal (personal técnico, productivo y de dirección) y en los diferentes espacios del proyecto. Por una parte, allanó el camino para comprender mejor “de qué estamos hablando” (sobre género y adaptación al cambio climático en el sector agropecuario). Por otra, incluyó la identificación propositiva de posibles medidas afirmativas a implementar para cerrar brechas de género y contribuir a eliminar las vulnerabilidades que presentan las mujeres en los sitios de intervención de Basal involucrados en responder, de manera efectiva, a los desafíos del cambio climático en el área agropecuaria. 
  • Asegurar un mayor protagonismo de las mujeres como parte de la selección de participantes en el diagnóstico de género fue un elemento clave del diseño metodológico que permitió contar con las opiniones y experiencias de ellas. Sin ser mayoría en las áreas productivas, se buscó que estuvieran bien representadas mujeres productoras, técnicas, directivas y amas de casa.
  • Optar por la metodología cualitativa de manera predominante para diagnosticar resultó pertinente y efectivo, porque proporcionó profundas pistas acerca de los desafíos para la igualdad de género en la adaptación al cambio climático en los sitios de intervención del proyecto. Aunque se tomaron en cuenta los datos cuantitativos (siempre desagregados por sexo), el diagnóstico no buscó representatividad estadística ni información generalizable a todo el país. 
  • Como aporte del diagnóstico cualitativo se identificaron creencias y percepciones que ya fueron incorporados a una herramienta cuantitativa también construida por Basal y actualmente en implementación: “Ficha OIGA CC de Diagnóstico y Seguimiento”.
  • El propio diagnóstico de género tuvo un valor correctivo, lo que resultó relevante para potenciar más entre sus actores la apropiación de los resultados previstos en el proyecto.

 

5- Resultó relevante haber colocado como prioridad del proyecto la comunicación sensible a género. Por una parte, porque desde el inicio se concientizó sobre las potencialidades de la comunicación para el alcance de los resultados de Basal. Por otra, porque se incidió en que se priorizara la comunicación relativa a género y, más que ello, porque los productos comunicativos fueran inclusivos y promovieran la igualdad entre mujeres y hombres. 

 

6-Acompañar el proceso de implementación de las medidas de adaptación, así como las acciones de sensibilización, comunicación y herramientas con enfoque de género, ha allanado el camino para que se comprenda la pertinencia del marco teórico-práctico sobre género propuesto y su relevancia para la adaptación al cambio climático en uno de los sectores de la economía más vulnerable a su influencia, y sin dejar atrás a las mujeres. No obstante, se requiere un mayor esfuerzo para que aumenten en número y en la impronta de sus resultados, y para que además incorporen la interseccionalidad en la atención de las desigualdades sociales, con énfasis en los análisis generacionales y la inclusión de las poblaciones LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales).



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