25 Enero 2016

 

 

Si algo genera controversia dentro de los Fondos del Clima, y en concreto los mecanismos relacionados con usos de la tierra es REDD. Las siglas REDD significan "Reducción de emisiones por deforestación y degradación forestal en los países en desarrollo (REDD +)" la Conferencia de las partes (COP), en su 13ª sesión, afirmó la necesidad urgente de tomar acciones más significativas para reducir las emisiones de deforestación y degradación forestal en los países en desarrollo. En su decimonoveno período de sesiones, la COP aprobó el marco de Varsovia para REDD +, que ofrece asesoramiento en varios aspectos esenciales de la implementación de REDD +.

Esta iniciativa generó la creación de una Plataforma (WEB) y multitud de iniciativas por todo el mundo, el proceso consiste en el desarrollo de estrategias REDD+ que se diseñen e implementen en cada país, buscando un cambio en el valor de los bosques, en vez de lo que se obtiene de su tala, generar un valor financiero en el carbono almacenado en los árboles. Una vez medido y cuantificado el carbono, la etapa final de REDD+ debe establecer el pago de compensaciones por parte de países desarrollados a los países en desarrollo por sus bosques en pie.

Desde su constitución los pueblos viviendo en los bosques, sobre todo los pueblos originarios y comunidades campesinas han visto con reticencia este proyecto, pero poco a poco, a través de negociaciones ha empezado a ver avances. En América Latina el programa REDD está trabajando desde 2009 en diferentes países (Perú, Panamá, Honduras, Argentina Ecuador, etc). A través de las siglas ONU-REDD , se desarrolló una colaboración entre la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Programa de las Naciones Unidas para Medio Ambiente (PNUMA) para apoyar a los países a aumentar sus capacidades institucionales para implementar REDD+.

Paralelamente al desarrollo de las negociaciones sobre el clima en general, y desde ONU REDD en particular, dado el mandato del Sistema y de cada una de las agencias el tema de género ha ido ganando peso en la agenda. En el caso de REDD empezaron a documentarse algunas iniciativas de incorporación (VER) y se generó una guindance note global y se fueron publicación iniciativas regionales. Para darle impulso en la región el Área de Género del Centro Regional del PNUD y el equipo REDD de PNUD decidieron hacer esfuerzos conjuntos de trabajo para incidir de manera más consciente en la incorporación de la perspectiva de género en los procesos de los países, sobre todo en el involucramiento de actores. Dada la complejidad de iniciar un proceso a nivel de nación para reunir insumos e involucrar a los diversos actores para la elaboración de las Estrategias REDD, el incorporar a su vez el tema de género supone un doble reto.

Una de las iniciativas que tuvo mayor empuje fue el caso de Panamá. El proceso en Panamá estuvo parado por muchos meses debido a la posición en contra de los pueblos originarios, pero tras unas duras negociaciones se puso en marcha en el 2013 El Plan de Participación Pública (PPP) del Programa Nacional Conjunto, PNC, ONU-REDD Panamá, diseñado por la Autoridad Nacional de Ambiente de Panamá, ANAM y las Agencias del Sistema de Naciones Unidas, PNUD, FAO y PNUMA. La base de este Plan de Participación, diseñado con apoyo de Javier Jiménez especialista en participación, es una visión centrada de los actores del territorio y que fomente un amplio consenso social al rededor del bosque, su situación actual y su visión de cuáles deben ser las líneas estratégicas para su conservación y recuperación. Este trabajo participativo tuvo como objetivo además de consolidar la participación social en procesos tan importantes, el aportar insumos a la Estrategia Nacional REDD+ Panamá que se pretende sea fruto de un proceso de "Diálogo/Construcción/Transformación" .

Para el diseño de este PPP las Agencias del Sistema de Naciones Unidas generaron un proceso denominado "escucha activa" donde el centro eran los actores clave. Para ello se identificaron determinados grupos de población que tienen una especial relación con el bosque, los pueblos originarios o Pueblos Indígenas, los campesinos, los afrodescendientes y organizaciones/instituciones. Salvo en el caso de los Pueblos Indígenas donde el PNC ONU-REDD asumió que fuera La Coordinadora Nacional de los Pueblos Indígenas de Panamá, COONAPIP basado en su derecho de autogestión, autonomía, cultura y formas de organización tradicionales, la que realizara el proceso de escucha basada en su metodología "Balu Wala", el resto de procesos fueron impulsados por el Sistema.

Los procesos de lo que se denominaron canales de escucha (Consultar canales) fueron desarrollados buscando una participación equitativa pero sin destacar o diferenciar las relaciones entre mujeres y hombres, o resaltar los papeles diferenciados. Sin embargo, durante los talleres, y de forma natural se destacó la importancia que las mujeres indígenas, afrodescendientes y campesinas tienen en la conservación, gestión y uso sostenible del territorio y los recursos naturales; "que tiene como corolario un interés y una proactividad destacada en las acciones que tengan que ver con el cuidado, valoración y recuperación del bosque que son los elementos que definen a REDD+" . A raíz de esta identificación y en conversaciones del especialista de participación el Área de Género del PNUD, se planteó la necesidad de contar con un "5° Canal" que diera voz a las mujeres desde su visión, sus roles y sus necesidades en relación al bosque, e identificar si estos tres elementos son diferentes a los de los hombres y desde su sentir qué insumos deben incluirse en la Estrategia Nacional REDD+.

Para la concreción de este 5° Canal el equipo de REDD en el País y el Área diseñaron la realización de dos talleres, uno en la región de Darién y otro en la región de Chiriquí, con un total de 42 mujeres, procedentes de pueblos originarios, campesinas y afrodescendientes, todas ellas con una relación directa con el bosque (Ver informe completo). Los talleres fueron liderados por Javier Jimenez como experto en participación y el creador de la metodología de "escucha activa" y Yolanda Villar como responsable del componente de Desarrollo Sostenible del Área de Género.

De estos dos talleres salieron tres ideas centrales:

Los roles tradicionales se reproducen en ambos casos, las mujeres dedicadas a tareas reproductivas mientras que los hombres son los proveedores de los hogares, y lo mismo en el caso de campesinas, afrodescendientes e indígenas. Las mujeres asumen estos roles pero lo viven como algo "injusto" aunque no toman posiciones beligerantes en este sentido.

La participación y toma de decisiones de las mujeres es muy limitada, sobre todo en el caso de las mujeres indígenas, y una de las mayores brechas que se identifican. Aunque es un sentimiento conjunto y salió en ambos talleres se aprecian diferencias entre las dos zonas en cuanto a la necesidad sentida de que se las deja o no participar.

La visión de mujeres y hombres del bosque y de la tierra es diferente y muy marcada por sus roles de género y las necesidades prácticas. Los hombres lo visibilizan como una forma de ingresos y relacionada directamente con su construcción de la masculinidad la "posesión, el tumbar el bosque" es lo que les hace "hombres" mientras que las mujeres asumen su rol de "protectoras de la naturaleza" asociado al cuido de los hijos, los compañeros, etc... y muy relacionado con sus necesidades prácticas, el bosque supone comida, agua, vestido y todo lo que necesitan para la vida. Estos roles además les confieren saberes diferentes y relacionados con sus actividades.

De este proceso y sus resultados se pueden obtener algunas lecciones aprendidas y propuestas:

• Es importante que las mujeres cuenten con sus propios espacios. El eterno debate de si favorecer espacios específicos o lograr su integración en espacios mixtos, sigue siendo un tema relevante. Nuestra experiencia en Panamá nos llevó a que aunque es importante la participación espacios mixtos, como pusieron de manifiesto los 4 primeros canales, la convocatoria de estos espacios especiales para mujeres también es importante.

La sensación de que se les da voz, tener "su voz" es importante para ellas y así lo manifiestan. Muchas reconocieron que tener participación en espacios públicos era casi impensable para ellas, por lo que esta oportunidad en sí misma es ya un avance.

• Una de las recomendaciones más claras que salieron es que en los procesos REDD se debe convocar a mujeres diversas, que tengan relación directa con el bosque. Mujeres con conciencia de género pero también las que no la tienen, y la diversidad etaria y étnica también es importante.

La convocatoria es IMPORTANTE, muchas mujeres de comunidades "muy metidas" en el bosque no pudieron llegar ya que sus esposos o compañeros no les permitían viajar solas y menos quedarse una noche fuera.

• Para REDD, el proceso en sí de escucha de los actores, y en concreto de escucha de las mujeres, es clave si se quieren tomar medidas en la estrategia que no aumenten las brechas de género identificadas, y más aún si el interés es contribuir a reducirlas.

Las mujeres identifican, manifiestan y justifican qué medidas son prioritarias para ellas y cómo les afectan. A modo de propuesta, es necesario que las medidas que se adopten en la Estrategia Nacional sean validadas por las propias mujeres

• El tema de igualdad de género no es un tema que se hable explícitamente por las mujeres, sobre todo cuando el foco es el "bosque", a no ser que sean parte de una asociación de mujeres. Sin embargo la relación entre la situación por ser mujer y sus condiciones y relación con el bosque (uso y control de los recursos, tenencia de la tierra, toma de decisión, triple jornada laboral, disminución de oportunidades de desarrollo, rol de cuidadora y recolectora, proteccionista, etc) surgen espontáneamente cuando se les pregunta, por tanto es un tema que debe que ser dialogado de forma consciente y provocar el debate apropósito, sino quedará invisibilizado.

Algunos de los comentarios: "El hombre se la pasa deforestando y cuando vuelve hay que atenderlos, nosotras tenemos muchos trabajos", "Las mujeres afrodescendientes podemos hablar más, pero cuando se trata de tierras los hombres quieren decidir solos."

• Aunque por las limitantes de tiempos los talleres se realizaron sólo con mujeres, para PNUD es importante remarcar que la Igualdad de género es la igualdad en las relaciones entre mujeres y hombres, por lo que se recomienda que se realicen talleres similares sólo con hombres que permitan tener la visión conjunta de ambos.

El identificar relaciones desiguales implica procesos más profundos, pero el desarrollo de los talleres donde se habla del tema específicamente da pautas sobre: percepciones diferentes sobre el medio ambiente, relaciones de uso y control también diferente, acceso, tomas de decisiones, que permite pensar en medidas diferentes y más efectivas, ya que se comprueba que la percepción y relación con el ambiente está firmemente marcada por lo que implica, dinero versus medio de vida, donde los hombres se identifican más con la primera visión y las mujeres con la segunda. En sus propias palabras: "Los hermanos varones quieren vender la montaña. Somos nosotras las que defendemos la montaña"

• Es necesario contar con un mecanismo legitimado por todos los actores para que los aportes relacionados con el tema de género que hacen las propias mujeres, primero sean analizados en esa clave y luego sean tomados como insumos, el que la Institución rectora asuma los mensajes es clave.

Como parte de este proceso ONUREDD ha elaborado un video resumen de este proceso, que puede ser utilizado para talleres, para discusiones, y para replicar la experiencia. Puedes ver el resumen de este proceso en el siguiente VIDEO.

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