28 Marzo 2017


Pese a que 58% de egresados de estudios de educación superior son mujeres, ellas se encuentran más frecuentemente en situación de desempleo, y cuando participan en el mercado laboral, ganan un promedio de 20% menos que los hombres desempeñando las mismas funciones.  Sólo el 16% de los cargos directivos de las principales empresas colombianas son ocupados por mujeres.

También persisten grandes retos para que los cuidados y el trabajo no remunerados sean reconocidos y valorados mediante políticas de protección social, así como mediante la promoción de la responsabilidad compartida en el hogar y la familia.   

Está en nuestras manos revertir esta situación y aprovechar el capital humano de las mujeres para lograr una Colombia 50-50 en el 2030. Para ello necesitamos avanzar medidas en cinco ámbitos: 1) promover mayor incorporación de las mujeres al mercado laboral; 2) cerrar la brecha entre los salarios de hombres y mujeres; 3) reconocer el trabajo no remunerado y redistribuirlo; 4) eliminar las brechas en el liderazgo y la toma de decisiones en el sector privado y en la agenda económica, y 5) consolidar la agenda de empoderamiento económico de las mujeres como un asunto estructural de la construcción de paz en Colombia.

Mujeres empoderadas rompen ciclos de violencia y pobreza, establecen relaciones equitativas, ejercen su plena ciudadanía y fortalecen su liderazgo en el desarrollo, la democracia y la construcción de paz.

El Sistema de Naciones Unidas en Colombia hace eco al mensaje del Secretario General de la ONU Antonio Guterres, convencido de que debemos pasar de las aspiraciones a la acción: “el empoderamiento de las mujeres y las niñas es la única forma de proteger sus derechos y garantizar que puedan alcanzar todo su potencial”.