PNUD Colombia
23 Agosto 2018

Un círculo de lideresas se formó en pleno centro de Istmina. Más de 30 mujeres, una a una, fueron sumándose al Taller de Formación Política a Mujeres Lideresas, realizado por el Ministerio del Interior y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD. Provenían de corregimientos rurales, Juntas de Acción Comunal de la cabecera, organizaciones sociales y partidos políticos.

“Quienes crean que las mujeres no somos buenas para la política, o que no sabemos ser lideresas, tienen un pensamiento mediocre. Yo misma antes lo tenía: creía que a la Alcaldía o Concejo sólo podían llegar hombres, pero lo pensaba porque desconocía nuestras propias capacidades. Ya que yo misma me he empoderado, que poco a poco vamos cambiando esa percepción de debilidad o incapacidad, y que con nuestras acciones demostramos que somos capaces, en todo lugar quieren a más mujeres en la política. Istmina no será la excepción”, afirma Ingrid Minota, joven de 24 años quien aspirará al Concejo de Istmina, Chocó, el próximo año.

 

Un círculo de lideresas se formó en pleno centro de Istmina. Más de 30 mujeres, una a una, fueron sumándose al Taller de Formación Política a Mujeres Lideresas, realizado por el Ministerio del Interior y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD. Provenían de corregimientos rurales, Juntas de Acción Comunal de la cabecera, organizaciones sociales y partidos políticos.

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Con lápiz y papel en mano se ubicaron frente a frente entre sí. Con humildad e inquietud por aprender, se vieron a los ojos, presentaron sus nombres y motivaciones. Entendieron que, cara a cara, todas formaban una red de potencialidades y desafíos a estereotipos que han marginado a muchas mujeres de la actuación política o cívica.

Muchas presentes no tenían más de 24 o 29 años y afirman estar motivadas a iniciar su carrera política en 2019, planteando sus candidaturas al Concejo Municipal de Istmina.

 

Beatriz Molina, como lo hizo Ingrid, fue al taller de Mujeres Lideresas con el ánimo de ampliar sus aptitudes para aspirar al Concejo en la contienda electoral territorial venidera. “Veo muchas necesidades que aquejan a mi comunidad: necesitamos mejorar los servicios en salud, la calidad y dotación de las escuelas. Ingresar en la política ha sido una motivación que ha crecido en mí desde hace poco, y que se alimenta cada vez que me voy acercando a las necesidades de mi territorio. Sé que, como concejala, puedo ayudar mejor a mi comunidad”.


El taller de Formación Política a Mujeres Lideresas es un ejercicio pedagógico para el descubrimiento, fortalecimiento de capacidades y motivación a la acción de nuevos liderazgos en 16 territorios de Colombia. Estas capacitaciones buscan incentivar a la sociedad civil, especialmente a las mujeres, a adquirir un rol más activo en la construcción de desarrollo sostenible y paz duradera, con enfoque en los territorios que resultaron más afectados por el conflicto armado.

“Sé que para las mujeres ha sido difícil abrirnos paso en la política. Pero debemos tomar ese liderazgo, decidir empoderarnos y demostrar -con ideas y resultados- que somos capaces como los hombres. Somos muy organizadas, tenemos voluntad y propuestas, somos dedicadas y valientes. Somos las que mejoraremos a Istmina”, añade la aspirante al Concejo de Istmina, Ingrid Minota, al tiempo de sostener que su prioridad -de llegar a la corporación- será proponer proyectos a población con discapacidad y para fomentar emprendimientos de mujeres cabeza de familia.

Las jornadas de formación política a mujeres lideresas, además de Istmina, también se han realizado en los municipios de Anorí y Turbo en Antioquia; Tibú en Norte de Santander; San Vicente del Caguán en Caquetá; Chaparral en Tolima; Valle del Guamuez, Putumayo; San Pablo en Bolívar; Ovejas, Sucre; Fonseca, La Guajira; Montelíbano, Córdoba; Fortul en Arauca; Pradera y Buenaventura en Valle del Cauca; Ricaurte en Nariño; y San José del Guaviare -Guaviare-.

 

Un círculo de igualdad, compromiso y apoyo mutuo

Justo al inicio del taller, las participantes se congregaron alrededor del Círculo de las Mujeres: un escenario de reunión, cara a cara, donde las integrantes se conocen, dialogan y se comprometen al apoyo mutuo. El poder del Círculo de Mujeres radica en su capacidad para igualar lo desigual, y hacer reconocibles las capacidades de cada persona que lo integra, alimentadas por los ricos tejidos de la pluralidad.
Las lideresas participantes no sólo creen que pueden protagonizar transformaciones territoriales en contiendas electorales. Carmen Neila Martínez, por ejemplo, es gestora comunitaria en el proyecto rural ‘Haciendo Posible la Paz’, iniciativa que acompaña a niñas, niños y adolescentes en actividades recreativas, creativas con material reciclable y preparación para que -desde temprano- comiencen a formular sus proyectos de vida. Su trabajo se enfoca en comunidades rurales del sur de municipio.


“Soy una lideresa comunitaria que, a través del proyecto ‘Haciendo Posible la Paz’, cree que puede mejorar la vida de toda una región. Mi trabajo con niñez y juventud aporta a prevenir que estas poblaciones desperdicien su tiempo libre, o puedan caer en vicios: es un objetivo preventivo, pero también propositivo para que, desde temprana edad, nuestra juventud comience a formular un proyecto de vida”, sostiene Carmen, cuya organización beneficia a 86 menores.

“El Taller de Formación Política dejó una utilidad especial para mí: las mujeres somos capaces, pero unidas logramos más cosas. Después de este proyecto, me gustaría hacer uno más grande para toda Istmina en favor de la niñez. Me voy a casa convencida que las mujeres somos emprendedoras, luchadoras y sensibles de las necesidades sociales: ¡sí podemos!”, concluye con una sonrisa Carmen.

El Círculo de Mujeres es un rompehielos infalible. Integradas y convencidas que unidas llegan más lejos, y que en ese esfuerzo también deben aliarse con hombres para obtener alcances imparables hacia la igualdad plena, las participantes enseguida aprenden a reconocer su propio territorio a través de herramientas de información que contienen datos sobre recursos públicos, planes de inversión municipal, estado de la economía loca, cobertura en servicios públicos y sociales, seguridad, entre otros.

Etelvina Mosquera, representante de la Junta de Acción Comunal de Paitó -corregimiento del occidente de Istmina-, identifica muy útil contar con estas herramientas para tener elementos suficientes para sostener discusiones públicas informadas. “En nuestra vereda sentimos algo de impotencia porque la Alcaldía no nos ha dado la ayuda suficiente. Falta dotación en las escuelas, el centro de salud está deteriorado y no tenemos acueducto. Al conocer las herramientas que nos trae el Ministerio del Interior y el PNUD ya sé en qué rubros del presupuesto hay dinero destinado para salud, educación y alcantarillado, y esto me permite ir a reclamar por proyectos en esos temas”, aseguró.

La lideresa comunal es también víctima de desplazamiento, y quiere ser vocera de quienes en su comunidad también sufrieron consecuencias del conflicto armado. “Tengo mucho interés en trabajar por mi comunidad. Pero necesitamos herramientas: no sólo teóricas, sino los recursos para producir -por ejemplo- proyectos productivos agrícolas. En Paitó somos muy buenos en producir plátano, yuca, maíz, cerdos, peces y pollo. Sé que, desde la acción comunal y con los conocimientos que adquiero aquí, lograré hacer mejores gestiones para traer beneficio a mis vecinos”, añadió Etelvina.

Los Talleres de Formación Política a Mujeres Lideresas también inspiran a las y los participantes sobre las conquistas históricas que han garantizado la participación femenina en espacios de decisión pública; los retos que aún persisten en Colombia para alcanzar una democracia paritaria, donde -por igual- hombres y mujeres tengan representatividad en la política; y estrategias para liderar campañas electorales efectivas y exitosas.

Las capacitaciones se desarrollan en cada municipio durante dos días en desarrollo de cinco módulos pedagógicos: 1) Análisis de contexto político; 2) Democracia con perspectiva de género; 3) Reglas del sistema político y electoral; 4) Campañas políticas; y 5) Marketing político.

 

Las actividades de formación y fortalecimiento de capacidades a nuevos liderazgos, a mujeres, juventudes y organizaciones de la sociedad civil, protagonizadas por el área de Gobernabilidad Democrática del PNUD, contribuyen -especialmente- al cumplimiento de dos Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030: ODS 16 -Paz, Justicia e Instituciones Sólidas-, y ODS 5: Igualdad de Género.

 

Leer artículo original por PNUD Colombia aquí.