13 Agosto 2019
Por: María Jesús Barrera Asistente Técnica para la Transversalización de Género, PNUD República Dominicana

Siendo las mujeres la mitad de la población juvenil del país, deben ser consideradas las desigualdades y brechas de género que enfrentan, para crear políticas públicas más inclusivas e integrales que contribuyan a su progreso. Foto: Marcelino Marte para ONU R. D.

 

El Día Internacional de la Juventud busca resaltar el papel de los y las jóvenes como agentes de cambio, y crear conciencia sobre los desafíos y problemas que enfrentan como grupo poblacional. En República Dominicana las personas de 14 a 24 años representan el 21.7% de la población total, donde un 10.9% son hombres y un 10.8% mujeres (Censo, 2010). Ahora bien, según la Estrategia del PNUD para la Juventud 2014-2017 “no se trata de un grupo homogéneo, las necesidades y experiencias de vida de los y las jóvenes varían drásticamente. Hay quienes requieren una atención específica porque enfrentan desafíos particulares de exclusión, desigualdad y múltiples formas de discriminación”.

Las jóvenes dominicanas pueden considerarse como un grupo específico, debido a que se ven afectadas por diversas formas de discriminación y exclusión en ámbitos como el laboral, político o de salud, por ejemplo, las brechas existentes en el desempleo, donde las jóvenes presentan una tasa considerablemente mayor a la de los hombres[1]; o la alta tasa de adolescentes embarazadas, donde “el bebé número 10 millones nació en 2015 de una madre de 16 años” (IDG, 2016).

El embarazo en la adolescencia (EA) es una problemática que vive el país en cuanto 1 de cada 5 adolescentes ha estado embarazada (ENDESA, 2013), cifra que no ha variado en los últimos años y representa una de las tasas más altas de América Latina y el Caribe. Esta situación limita la autonomía integral de las jóvenes para tomar decisiones que afectan su ciclo de vida (Observatorio de la Igualdad de Género de la CEPAL) y perpetua el círculo de la pobreza. En el marco internacional, el EA afecta de manera transversal el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y en particular el ODS 5 de Igualdad de Género, lo que da cuenta de la necesidad de abordar el tema desde diferentes aristas para posicionarlo en la agenda nacional.

Se han implementado iniciativas para reducir y sobrellevar el EA, las cuales, han utilizado la estrategia planteada en el ODS 17 Alianzas para Lograr Objetivos para aliar de manera intersectorial a la juventud con las entidades clave que trabajan la problemática, como la campaña nacional Tú No Ta’ Pa’ Eso promovida por el Fondo de Población de las Naciones Unidas, cuyo objetivo es crear conciencia entre las personas jóvenes para prevenir el EA. También, como parte del nuevo enfoque innovador del PNUD, en conjunto con el Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales de la Vicepresidencia, se está implementando un piloto de abordaje multidimensional del EA en Boca Chica para establecer mayores capacidades de resiliencia.

Siendo las mujeres la mitad de la población juvenil del país, deben ser consideradas las desigualdades y brechas de género que enfrentan, para crear políticas públicas más inclusivas e integrales que contribuyan a su progreso. De no hacerlo se disminuye el desarrollo sostenible y se corre el riesgo de retroceder en campos que han sido objeto de avance en materia de igualdad. Las jóvenes son agentes de cambio que aportan a la creación de un mundo mejor, ¡sin dejar a nadie atrás!

 

Fuente:http://www.do.undp.org/content/dominican_republic/es/home/blog/2019/juventudes-que-suman.html