04 Junio 2020
Por: PNUD

Epsy Campbell Barr 

Vicepresidenta de Costa Rica 


Pamela Castillo Barahona
Viceministra de Ambiente

José Vicente Troya Rodríguez
Representante Residente del PNUD

 

Las soluciones basadas en la naturaleza constituyen un eje integrador de las dimensiones económica y social, dentro del camino hacia la recuperación inteligente ante la COVID-19; y muy en especial, aquellas soluciones que ponen en valor el rol transformador de las mujeres y el poder de una biodiversidad y ecosistemas íntegros.  

El 2020 es el año de múltiples retos, pero también de oportunidad. Es un año para “construir mejor” nuestra senda al desarrollo sostenible. Como humanidad enfrentamos un cuádruple reto: la salud amenazada por la COVID-19; las repercusiones socioeconómicas de la pandemia, que afectan con particular impacto a mujeres y las niñas; la tercera, la crisis climática; y, la cuarta, la pérdida y deterioro de la biodiversidad.   

Las limitadas ganancias que se han logrado en las últimas décadas en el progreso de las mujeres están corriendo el riesgo de ser revertidas. La pandemia está profundizando las condiciones estructurales de las desigualdades de género que ya existían, y está afectando de manera diferenciada a las mujeres y las niñas; exponiéndolas a mayores situaciones de vulnerabilidad y exclusión que atentan contra su dignidad humana y calidad de vida. 

Es alarmante constatar que el desempleo para las mujeres en Costa Rica llega al 18%1, que su tasa de ocupación es menor2, y que tienen mayores porcentajes de subempleo3; y que todos estos datos aún no contemplan los impactos de la pandemia. Es decir, estas cifras alertan sobre una brecha prexistente que se ampliará sino pasamos a la acción inmediata, acción como la que estamos tomando con el Programa +Mujeres +Natura, así como otras medidas que implementará el Gobierno de Costa Rica, a partir de una serie de recomendaciones del Consejo de Mujeres.

Las mujeres representan solo entre el 17% y el 23% del total de créditos solicitados para agricultura, ganadería, y actividades de servicios conexas4. Existen alrededor de 12,598 mujeres productoras propietarias de tierra en diferentes regiones del país, que representan el 15.6% de todas las fincas, y donde únicamente un 9,1% de ellas ha recibido financiamiento5. +Mujeres +Natura asume el reto de transformar estas realidades con soluciones basadas en la naturaleza.

 

Si bien los avances tecnológicos son importantes para el progreso de la humanidad, hoy más que nunca se constata que las personas dependen de ecosistemas saludables para contar con agua, alimentos, medicamentos, ropa, combustible, refugio y energía; su conservación y uso sostenible aumentan nuestro acervo natural para la resiliencia, hacer frente a la crisis climática, y potenciar empleos verdes en una senda de descarbonización y reactivación económica.

Las mujeres son agentes de conservación esenciales y juegan un papel protagónico en la reducción de la pérdida de la naturaleza. Ellas realizan una gran cantidad de actividades que contribuyen a la conservación de los recursos terrestres y marinos, y además tienen saberes y conocimientos específicos que potencian el uso y manejo sostenible de las especies de fauna y flora silvestres.

+Mujeres +Natura llega como una respuesta de recuperación inteligente, multidimensional y multisectorial. Su centro son las soluciones que están en la naturaleza como la producción agrícola, el ecoturismo, y la investigación científica para la conservación. Su fin es fortalecer la autonomía de las mujeres que trabajan como gestoras de la naturaleza al tiempo que promueve la reducción de la pérdida de biodiversidad a través de instrumentos financieros que incluirán la protección de empleo, de micro, pequeñas y medianas empresas. 

Esta iniciativa, liderada por el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Despacho de la Primera Vicepresidencia de la República, se traducirá en progreso sólido hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y procurará el bienestar económico de aquellas comunidades cuyos medios de vida sostenibles están estrechamente relacionados con el ambiente al poner a su disposición instrumentos financieros para mitigar los impactos económicos generados por el COVID-19. 

Tenemos la certeza que +Mujeres +Natura permitirá concretizar esfuerzos conjuntos en Costa Rica que trasciendan administraciones y que sumen a todas las partes para reducir los impactos del COVID-19. Las visiones transformadoras expresadas en el liderazgo de las mujeres impactarán la vida de otras mujeres y las niñas, pero también aquellas de las comunidades y el país entero.

Concluimos nuestra reflexión resaltando que tenemos una oportunidad para construir múltiples posibilidades que alcancen a toda la humanidad. No se trata de volver atrás —al estado que estábamos previamente a la crisis— sino de crear transformaciones reales, para avanzar hacia un mejor mañana, que asegure la prosperidad mediante una ruta de desarrollo sostenible y resiliente cero en carbono y donde la igualdad, la solidaridad y la responsabilidad son nuestros cimientos para no dejar a nadie atrás.

 

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 1Datos tomados de la última Encuesta Continua de Empleo (INEC, I-2020)

 2(68,2 % hombres vrs 42,8 % mujeres)

3 (hombres 10.6% vrus mujeres 15,3 %)

4Datos tomados del Informe de Brechas entre mujeres y hombres en el acceso y uso del sistema financiero (INEC, SUGEF, INAMU y Banca para el Desarrollo, 2019)

 5Datos tomados del Censo Nacional Agropecuario (INEC, MAG, 2014)

 

 

Temática Medio ambiente y cambio climático