Panamá, 23 de marzo-. La pérdida de biodiversidad y el deterioro de los servicios ambientales tienen impactos diferenciados en mujeres y hombres debido a los roles de género tradicionalmente asociados a uno y otro sexo. En Panamá el deterioro de los ecosistemas afecta en particular a las comunidades rurales e indígenas, donde las mujeres son las principales perjudicadas cuando no participan en el proceso de toma de decisiones, no disponen de recursos económicos propios o no cuentan con títulos de propiedad.
Los países del Caribe sufren pérdidas anuales producto de daños por tormenta equivalentes al 17 por ciento de su PIB, en promedio.
Gracias a este proyecto puedo decir de verdad “mambo si kama zamani” (en suajili: las cosas ya no son como en el pasado), nuestra vida ha mejorado. Las mujeres ahora tenemos voz: participamos en la toma de decisiones, compartimos puestos de liderazgo y obtenemos mejores ingresos de las actividades agrícolas.” Cuenta Esther Kuluo, participante de la Escuela de Campo Ilaretok y tesorera del Comité de Gestión del Agua de Ilaterok.
This week in Buenos Aires, Argentina, more than 1,000 representatives of government the private sector and civil society, are meeting for the Second High-level United Nations Conference on South-South Cooperation, known as BAPA+40.
Las conversaciones sobre el clima en Katowice, Polonia, durante la COP24 y el Foro de Davos, concluyeron con un anuncio alarmante sobre la velocidad a la que avanza el cambio climático, calificándolo como “una cuestión de vida o muerte”. En los últimos cuatro años, hemos tenido las temperaturas más altas en la historia de la humanidad, casi 1°C más altas que al comienzo de la revolución industrial.