EN BREVE:

Los vínculos entre la biodiversidad, el cambio climático y el género son reales e ineludibles. Las mujeres y los hombres tienen una relación diferente con los recursos naturales y los entornos en los que viven, contribuyen de diferentes maneras a la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales en diversos ecosistemas y los cambios ambientales los afectan de manera diferenciadas debido a las desigualdades y dinámicas de género existentes. Particularmente, datos y estudios de casos globales y regionales han demostrado inequívocamente que a) las mujeres se ven desproporcionadamente afectadas por la degradación ambiental, el cambio climático y los desastres y b) las mujeres son poderosas agentes de cambio en diferentes entornos y ecosistemas. 

En relación con la vulnerabilidad, existe una interrelación causal entre las desigualdades de género y la degradación ambiental; donde la pérdida de la biodiversidad y los ecosistemas, la contaminación, el cambio climático y los desastres tienden a exacerbar las desigualdades de género existentes. Por ello, en muchas situaciones los impactos negativos de estos fenómenos son mayores sobre las mujeres, colocándolas, junto a las niñas, en una posición de vulnerabilidad donde se ven afectados sus medios de vida, bienes y salud. , No obstante, las mujeres no deben ser vistas únicamente como un grupo vulnerable ya que muchas de ellas tienen conocimientos diferentes del entorno social y ambiental y apoyan de manera diferenciada las iniciativas ambientales y urbanas asociadas a diversos sectores. A largo de todo Latinoamérica y el Caribe estas mujeres que son agentes de cambio contribuyen de manera única a la protección y manejo sustentable de los ecosistemas terrestres y marinos y al bienestar de sus comunidades rurales y urbanas.

Las políticas internacionales de medio ambiente y desarrollo sostenible han reconocido esta evidencia y han colocado la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres entre sus principales prioridades. La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los principales acuerdos multilaterales ambientales (CMNUCC, CDB, CNULD) han incluido mandatos para promover la igualdad de género en una gran diversidad de temas ambientales como el primer paso para promover una transformación social y ambiental armonizada que garantice ese género. La igualdad se convierte en realidad. Además, el PNUD reconoce que la igualdad de género es un requisito indispensable y un acelerador para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y se compromete a contribuir a estos esfuerzos mediante la promoción y la integración de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en todas sus iniciativas relacionadas con el desarrollo sostenible y las cuestiones ambientales.

El enfoque del PNUD para la integración de la perspectiva de género es dual, ya que apoya el empoderamiento de las mujeres y las niñas a través de intervenciones específicas de género y aborda las preocupaciones de género en el desarrollo, planificación, implementación y evaluación de todas las políticas y programas. El Plan Estratégico del PNUD (2018-2021) ha establecido una solución emblemática mundial que tiene como objetivo unir esfuerzos para "reducir la desigualdad de género y promover el empoderamiento de las mujeres". Además, los objetivos de la Estrategia global de igualdad de género del PNUD también reflejan el reconocimiento de la importancia fundamental de la colaboración en todo el sistema de las Naciones Unidas para abordar las causas profundas de las persistentes desigualdades de género, en particular las prácticas y normas sociales discriminatorias. La estrategia también destaca la necesidad de invertir en conocimientos y capacidades de género en todo el espectro de la asistencia para el desarrollo del PNUD, particularmente en áreas como el cambio climático y la prevención de crisis y la recuperación posterior, que son fundamentales para el logro del desarrollo sostenible.

 

1 dato destacado

La mayoría de los Acuerdos Ambientales Multilaterales (AMUMA) incluyen mandatos que promueven la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Entre los que se desatacan las tres convenciones de Río: Diversidad Biológica (CDB), Cambio Climático (CMNUCC) y Desertificación (CNULD, los Convenios de Basilea, Rotterdam y Estocolmo (BRS) y La Convención sobre los Humedales (Ramsar).