Principales compromisos internacionales sobre igualdad de género y empoderamiento de las mujeres que se vinculan al tema de gobernabilidad democrática.
Beijing
La Plataforma de Beijing, derivada dela Cumbre celebrada en 1995, enfocó de manera específica el tema de las mujeres y gobernabilidad. Se plantearon bajo el objetivo estratégico “G” La mujer en el ejercicio del poder y la adopción de decisiones, aunque aparecen transversalizadas acciones en otros de los objetivos. En el Objetivo G se recoge un primer objetivo estratégico que implica adoptar medidas para garantizar a la mujer igualdad de acceso y la plena participación en las estructuras de poder y en la adopción de decisiones y un segundo que propone aumentar la capacidad de la mujer de participar en la adopción de decisiones y en los niveles directivos.
Período extraordinario de sesiones de la Asamblea General para realizar un examen evaluación generales de la aplicación del Programa de Hábitat.
Durante el período extraordinario de sesiones celebrado en Junio de 200, en Nueva York se abordaron temas relacionados con vivienda, hábitat para todos y todas desde la perspectiva de la igualdad entre el hombre y la mujer. Comprometiéndose a lograr la igualdad entre el hombre y la mujer en el desarrollo de los asentamientos humanos, junto con cinco objetivos: a) tener en cuenta las necesidades de hombres y mujeres en todo lo relativo a los asentamientos humanos. b) elaborar métodos conceptuales e indicadores con enfoque de género; c) reunir, analizar y difundir datos e información desglosados por sexo. En el cuarto de los objetivos tener en cuenta las necesidades de hombres y mujeres en la concepción y aplicación de mecanismos de gestión de recursos y por último el objetivo e) formular y reforzar políticas y prácticas para promover la plena participación y la igualdad de la mujer en la planificación de los asentamientos humanos.
Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social (2000) + 5
Celebrada en Suiza en el 2000, propone en su Quinto compromiso promover el pleno respeto de la dignidad humana, lograr la igualdad y la equidad entre el hombre y la mujer y reconocer y aumentar la participación y la función directiva de la mujer en la vida política, civil, económica, social y cultural y en el desarrollo. Para lo cual se proponen acciones que han de ser implementadas para el mejoramiento de la participación de la mujer en la vida pública.
El feminismo como pensamiento crítico y como movimiento social ha cuestionado la dimensión patriarcal y excluyente de las distintas definiciones de democracia y de la tradición contractualista que las sustenta.
Como plantea Rosa Cobo, no es posible ampliar la democracia y la ciudadanía de las mujeres si éstas no se constituyen como un sujeto de intervención social y de negociación política. Por ello, el feminismo también ha alentado la construcción de una identidad feminista articulada en torno a la situación de discriminación que inicialmente comparten todas las mujeres.
Una democracia paritaria implica que mujeres y hombres participen de manera igualitaria en lo público y en lo político. La paridad es una propuesta política discutida porque, como dice Cobo, ataca el núcleo básico de la democracia patriarcal al proponer una nueva distribución de poder entre varones y mujeres”. Una propuesta que, sin embargo, amplía la ciudadanía política y social de las mujeres fortaleciendo su capacidad para actuar como sujeto político.