Principales compromisos internacionales sobre género y vih/sida.
Beijing
La Conferencia de Beijing visibiliza en su objetivo estratégico C.3. el problema de la pandemia del VIH/SIDA, en el objetivo se propone tomar iniciativas en que se tenga en cuenta el género para hacer frente a las enfermedades de transmisión sexual, el VIH/SIDA y otras cuestiones de salud sexual y reproductiva. En concreto se plantean diecisiete acciones que se deben desarrollar en este sentido, centrándose sobre todo en la importancia de la participación de la mujer en la toma de decisiones y elaboración de programas y leyes, medidas para evitar su discriminación, tanto jurídicas como sociales, el fomento de la capacitación y educación en el tema y la importancia de la protección y la prevención.
Declaración de compromiso en la lucha contra el VIH/ SIDA, Resolución S-26/2. 2001
En el 2001 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una declaración afirmando el compromiso en la lucha contra el VIH / SIDA. En ella de destaca que la igualdad de género y la potenciación de la mujer son elementos fundamentales para que las mujeres y las niñas sean menos vulnerables al VIH/ SIDA. Por lo tanto se presentan acciones que han de ser tenidas en cuenta en el ámbito nacional, regional y mundial, sobre todo las relativas a la prevención y “luchar contra los estereotipos de género y las actitudes conexas, así como contra las desigualdades de género en relación con el VIH/SIDA”, y la reducción de la vulnerabilidad.
Dentro de los Objetivos del Milenio es necesario destacar el número 6, que pretende: “Combatir el VIH, el paludismo y otras enfermedades”. Al ser incluido en los ODM, la reducción del VIH ha supuesto la unión de esfuerzos de todo el sistema de Naciones Unidas en la lucha contra la pandemia.
Algunas voces críticas de la región señalan que una de las grandes brechas es la baja participación de mujeres viviendo con VIH/SIDA en los espacios de toma de decisiones de políticas y programas sobre el VIH/SIDA. También se cuestiona el abordaje que hacen las políticas y planes nacionales de prevención del VIH/SIDA de algunos gobiernos de la región, que enfocan sus actividades relacionadas con las mujeres hacia la prevención de la transmisión vertical de madre a hijo, favoreciendo la instrumentalización del rol reproductivo de las mujeres en detrimento del abordaje desde los derechos humanos.
Finalmente, investigadoras feministas señalan que en la región todavía no se ha colocado en el centro del debate de manera honesta, ni se ha realizado suficiente reflexión, sobre el estrecho vínculo existente entre género, sexualidad y VIH/SIDA, de tal manera que se incorporen a las políticas de prevención y atención un abordaje de la sexualidad desde las relaciones de poder.