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En Chile, a pesar de que las dos máximas autoridades políticas del país, la Presidenta de la República y la del Senado, son mujeres; los niveles de representación política de las mujeres siguen siendo bajos en comparación a los promedios regionales y globales. La tasa de representación política de las mujeres alcanza solo un 15,8% en ambas cámaras, un 12,5% en las municipalidades y un 25,2% en los concejos municipales. Ahora el país avanza hacia la promulgación de una ley de cuotas.

 Foto: Esparta Palma

 

A pesar de que las dos máximas autoridades políticas del país, la Presidenta de la Republica y la del Senado, son mujeres; los niveles de representación política de las mujeres siguen siendo bajos en comparación a los promedios regionales y globales. La tasa de representación política de las mujeres alcanza solo un 15,8% (1) en ambas cámaras, un 12,5% en las municipalidades y un 25,2% en los concejos municipales (2). En cuanto a los cargos de poder no electos dentro del gobierno, el 34,8% de los ministros y el 20% de Intendentes –representantes del Presidente a nivel regional- son mujeres.

Una de las principales barreras para acceder a cargos electos es que las mujeres no son nominadas candidatas. Desde 1989 a la fecha solo un 15% de los candidatos a Diputados han sido mujeres. Para las últimas elecciones, solo un 18,1% y 18,8% de las candidaturas a la Cámara de Diputados y el Senado respectivamente de los principales partidos políticos eran mujeres.

Ley de cuotas y Primarias

La ley de cuotas recientemente aprobada por el Senado, y en espera de su promulgación, es parte de una gran reforma que busca sustituir el sistema electoral chileno, binominal, por uno proporcional. Esta ley tiene un carácter transitorio y específico a las elecciones de Diputados y Senadores, aplicándose únicamente en las cuatro elecciones parlamentarias y senatoriales entre 2017 y 2029.

Respecto a las cuotas, se señala el establecimiento de cuotas de 40-60% para las listas de candidatos de los partidos políticos. En este sentido, ningún sexo podrá superar el 60% de las candidaturas de un mismo partido, asegurando a las mujeres al menos el 40% de las candidaturas (para las últimas elecciones, alrededor de solo el 20% de las candidaturas eran ocupadas por mujeres en ambas cámaras). En caso de no cumplirse con la cuota, el partido no podrá inscribir su lista y por ende no podrá competir en las elecciones.

Además de esta norma, la ley entrega un incentivo monetario de 500 UF (3) (19.000 dólares aproximadamente) al partido político por cada candidata electa, promoviendo así una participación competitiva de las mujeres y no meramente simbólica. Al mismo tiempo, se considera un reembolso a la candidata – electa o no – de 0,0100 UF por cada voto emitido (245 pesos chilenos o 40 centavos de dólar aproximadamente), igualando las condiciones entre candidatos y candidatas respecto a las dificultades de obtener financiamiento.

Sin embargo, la aplicación de estas cuotas podía causar alguna incompatibilidad con los partidos que decidieran realizar primarias para su selección de candidatos, en el sentido que los resultados de las primarias no necesariamente se iban a ajustar a las cuotas de 40-60. Esta situación se resolvió señalando que en cada zona electoral en que se decidan hacer primaria, estas solo podrán realizara para un máximo del 40% de los cupos a ocupar.

Actualmente la ley espera su promulgación, así como su aprobación por el Tribunal Constitucional de Chile, a donde acudió la oposición en desacuerdo con la reforma.

La estrategia de PNUD Chile para apoyar la participación política de las mujeres

Desde el año 2008 el PNUD en Chile viene desarrollando una estrategia para promover la mayor participación política de las mujeres y dentro de ella impulsar una ley de cuotas.

Una parte clave de esta estrategia ha sido la generación de conocimientos. Por una parte, contar con datos sistematizados, actualizados y frecuentes sobre cargos ocupados por mujeres, candidaturas, votos recibidos, etc., es decir, contar con datos que permitan mostrar la dimensión del problema y las principales brechas existentes.

Junto a los datos duros se ha trabajado en una perspectiva más cualitativa para comprender las causas de la baja participación política de las mujeres y las particulares barreras que encuentran para acceder a cargos electos y de poder. Para ello se han desarrollado estudios, realizado entrevistas a mujeres en puestos de poder, a las dirigencias de los partidos, se ha trabajado con los partidos políticos, entre otras acciones. De todo ello ha emanado un cuerpo acabado de información y conocimiento sobre la situación en Chile, así como sobre las estrategias posibles de implementar.

Dos hitos en esta generación de conocimientos lo constituyen el Informe de Desarrollo Humano en Chile del año 2010 «Género: los desafíos de la igualdad», donde entro otros temas se trabajó en la elaboración de un mapa del poder y se dedicó un capítulo a reflexionar sobre las dificultades de las mujeres para acceder al poder. El otro hito es el Informe de Auditoría a la Democracia , del año 2014, donde en el marco de un análisis general sobre el funcionamiento de la democracia se analiza en extenso el ejercicio de los derechos civiles y políticos de las mujeres.

 

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Con los antecedentes generados se trabajó intensamente en la generación de argumentos, la difusión de los mismos y la sensibilización a actores clave. Esta difusión y sensibilización se ha realizado a través de múltiples talleres, charlas, participación en seminarios, notas de prensa. Los públicos han sido diversos, parlamentarios, partidos políticos, funcionarios públicos, movimientos políticos, federaciones estudiantiles, organizaciones de mujeres, entre otros. Durante el año 2014 se participó en más de diez seminarios para hablar sobre las cuotas de género y se colaboró en la organización de cuatro.

Por último, se ha desarrollado un trabajo importante de incidencia que va de la mano con las líneas señaladas anteriormente. Este trabajo es más difícil de documentar, ya que parte importante de él se realizó a través del desarrollo de minutas (por ejemplo, para dar cuenta de la incompatibilidad entre cuotas y primarias), el envío de información a parlamentarios, participación en reuniones, con ministras/os, parlamentarios/as, dirigentes de partidos. También se han desarrollado alianzas con la sociedad civil, como el apoyo de la campaña de Comunidad Mujer del año 2012, denominada «Ley de Cuotas Ya» y se difundió la campaña de la Corporación Humanas «Falta la otra mitad» del mismo año. PNUD participó en reuniones con las mujeres parlamentarias aglutinadas de manera transversal para apoyar la ley de cuotas y presentó sus argumentos y sugerencias frente a la ley a la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia donde se discutió este proyecto.

De esta manera, PNUD Chile ha estado presente desde sus inicios en el debate de la propuesta de ley de cuotas, aportando a su aprobación. (4)

 

Por Elisabeth Guerrero/ América Latina Genera

1. El promedio americano es de 24,1% y el mundial de 21,3%
2. Única elección bajo un sistema proporcional hasta el momento.
3. La Unidad de Fomento, o UF, es una unidad de cuenta utilizada en Chile, reajustable diariamente de acuerdo a la inflación. Para el día 21 de enero de 2015 la UF era de 24.528 pesos (40 dólares aproximadamente)
4. Tuvimos bastante cobertura mediática y tenemos registro de presencia PNUD en el debate en los medios.