Créditos: PNUD

El pasado 11 de abril, alrededor de 17 millones de personas en el Perú acudieron a las urnas para elegir a quien presidirá el país por los próximos cinco años en medio de una crisis sin precedentes.

Conversamos con Milagros Suito, directora nacional de Educación y Formación Cívica Ciudadana del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), sobre el proceso que ha liderado en los últimos meses este organismo electoral para que las demandas de la ciudadanía fueran consideradas en las agendas de los partidos políticos.

Este proceso electoral está marcado por múltiples retos debido a las crisis en el país, ¿cómo el JNE ha logrado que prevalezca la voluntad ciudadana? 

Ha sido y sigue siendo un escenario difícil de crisis sanitaria que ha hecho que en estas elecciones haya que conciliar el derecho a la participación y al sufragio, pero también el derecho a la salud. Esa armonización supone una serie de desafíos para que los organismos electorales llevemos a cabo elecciones competitivas, justas, transparentes, pero también inclusivas. Ese ha sido un esfuerzo enorme en el que transformamos nuestros procesos conjuntamente con el PNUD para generar una participación activa de la ciudadanía aún en este contexto de pandemia.

 

En ese esfuerzo conjunto con el PNUD, ¿cuál ha sido el valor agregado?

El principal aporte es la asistencia técnica y además la posibilidad de llegar a más personas, porque justamente en este contexto el acceso a información ha sido un poco más limitado  y ha supuesto un desafío mayor para la participación responsable y activa de la ciudadanía, sobre todo de sectores en situación de más vulnerabilidad. Por eso, el conocimiento que, sin duda, el PNUD tiene trabajando a lo largo de la región, nos ha ayudado mucho. Por ejemplo, hemos podido llevar a cabo la primera escuela de formación virtual en pueblos indígenas, que supuso que todas las organizaciones coordinen entre ellas y seleccionen a líderes y lideresas indígenas que formarían parte de esta primera promoción de la escuela. Además, el PNUD ayudó a facilitar la herramienta digital con la que han podido tener el acceso al curso sin ningún problema de accesibilidad, porque en algunas regiones la brecha digital es bastante relevante.

 

Uno de los logros en este proceso electoral son las Agendas por la Igualdad, ¿qué implican estas para el país?

Un valor importante de estas agendas es que visibilizan las demandas que muchas veces no están en el debate público. Si nosotros observamos inclusive a los medios de comunicación, la difusión se centra en las actividades de la campaña de candidatos y candidatas que muchas veces tampoco recogen estas demandas.

Otro valor además importante de estas agendas es que han sido las mismas organizaciones las que han hecho el esfuerzo de priorizar, porque las demandas y brechas son muchas. Han sido más de 200 organizaciones en un esfuerzo impresionante por generar estas demandas, visibilizarlas y presentarlas para que los partidos políticos las tengan en cuenta.

 

 

¿Cómo ha sido la recepción por parte de los partidos políticos?

El 100% de los partidos políticos ha priorizado alguna propuesta para jóvenes, mujeres e indígenas. Algunas son propuestas generales, otras más profundas, pero todas las organizaciones han considerado al menos una propuesta en favor de estos tres sectores de la población. Sin embargo, estas se reducen si hablamos de la comunidad LGBTI, la población afroperuana o las personas con discapacidad. Mientras algunos partidos han priorizado sin duda propuestas para todos los sectores, otros no tanto. Todavía es un proceso que las organizaciones políticas escuchen a la ciudadanía y que sus prioridades estén presentes en sus agendas de trabajo y planes de gobierno, con propuestas específicas o concretas.

 

El JNE lleva años liderando los debates electorales, ¿ qué ha cambiado este año? 

Hemos tenido más candidatos que el proceso anterior y eso ha demandado mayor creatividad, siempre teniendo en cuenta los principios de equidad e igualdad que tienen que regir para todos. Sin duda, no ha sido un proceso sencillo ponerse de acuerdo con 18 partidos, porque los debates se promueven a partir de consensos con las organizaciones. En esa medida nosotros cuidamos el aspecto técnico de los debates, ya que se trata de que sea una propuesta que sea bien recibida por la ciudadanía. Y cuidamos además aspectos no negociables, que tienen que ver con los criterios de paridad en la participación cuando sea posible.

Un avance en los debates de estas elecciones respecto a anteriores es que hemos promovido la participación de la ciudadanía en la definición de los temas y preguntas. Ahí ha sido fundamental el papel del PNUD y de otras organizaciones para hacer el filtro entre cientos de preguntas ciudadanas. De este modo, hemos escuchado a los candidatos y las candidatas exponer sus propuestas sobre educación y lucha contra la corrupción, que fueron los temas que la ciudadanía priorizó.

 

En esta primera parte de un ciclo electoral atípico, ¿cuáles han sido los aprendizajes para el JNE? 

Ha sido un esfuerzo inmenso porque es un proceso histórico a puertas de cumplir el Bicentenario de la República, pero también en una pandemia donde hay temor de la ciudadanía en asistir a votar. Nos quedamos con muchas lecciones aprendidas que tienen que ver con las mejoras que vamos a hacer para seguir enfatizando hacia una segunda vuelta que el voto de la ciudadanía puede cambiar la historia. Eso es algo que destacamos en una campaña que apoya el PNUD, porque en efecto es así. Por eso es que estamos, al igual que otras organizaciones, incentivando que la ciudadanía pueda tomar una decisión y acudir a votar este 11 de abril.

https://www.pe.undp.org/content/peru/es/home/presscenter/articles/2021/_el-100--de-los-partidos-politicos-ha-priorizado-alguna-propuest.html