Transversalizar la perspectiva de género es una estrategia que recorre a todas las áreas de gobierno cuando se habla de políticas públicas, recorre a la educación, al trabajo, a la salud, pero como en la mayoría de las cuestiones en las que lo que está en juego es lograr un cambio social, los esfuerzos, deben ser esfuerzos de todos los actores, y el sector privado es uno de ellos.

 

De lo que se trata es de lograr la igualdad de géneros, de avanzar en la reducción de las brechas que históricamente han producido las desigualdades, de contribuir, mediante este instrumento, este proceso, esta estrategia que es la transversalización de la perspectiva de género, a desarticular la concepción que existe sobre los roles de género y que ha rezagado históricamente a la mujer.

Transversalizar la perspectiva de género es una estrategia que recorre a todas las áreas de gobierno cuando se habla de políticas públicas, recorre a la educación, al trabajo, a la salud, pero como en la mayoría de las cuestiones en las que lo que está en juego es lograr un cambio social, los esfuerzos, deben ser esfuerzos de todos los actores, y el sector privado es uno de ellos.

Sanofi Pasteur, a nivel mundial, trabaja fuertemente por la igualdad de género. Y de esta manera se une y apoya los compromisos asumidos por los Estados del mundo, luego de las diferentes conferencias mundiales de la mujer, organizadas por las Naciones Unidas.

En Latinoamérica, la compañía trabaja con convicción en esta línea y, para poder sistematizar el enfoque de género, ha recurrido a la comunidad de Sellos de Igualdad de Género. Los Sellos de gestión de la equidad de género que otorgan los institutos nacionales de las mujeres u otras instancias nacionales, siempre con rango de secretarías o ministerios, son un instrumento central que permite organizar procesos, implementar políticas y otorgar lineamientos para  avanzar estrategias conducentes a un único objetivo, la igualdad de género.

La filial mexicana de Sanofi Pasteur ha obtenido la certificación en el MEG (Modelo de Equidad de Género) por parte del INMUJERES (Instituto Nacional de las Mujeres) de México. El proceso de certificación es al mismo tiempo un proceso de aprendizaje y escrutinio organizacional, donde la etapa del diagnóstico es esencial para poder elaborar una planificación efectiva.

Durante la etapa de diagnóstico con perspectiva de género, aplicamos índices de salario promedio; dispersión ocupacional; recabamos información estadística sobre contrataciones, salidas y promociones; un índice de acoso y hostigamiento sexual; y sondeos sobre ambiente laboral, salud en la organización y discriminación. Es aquí cuando la empresa puede comprender desde si hay igualdad de oportunidades para hombres y mujeres para ingresar y hacer carrera hasta evaluar aspectos relacionados con las relaciones interpersonales en la compañía ¿se evidencia un comportamiento apropiado por parte de los y las colaboradoras?, o la comunicación, sea ésta escrita, oral o visual ¿contribuye a afianzar los roles de género? o trabaja, en cambio para reducir las brechas.

El discernir si la compañía está o no haciendo una comunicación inclusiva es un aspecto ciertamente relevante, pues entre otras cosas permite plantear campañas de sensibilización en materia de género. Ningún detalle es menor y todos y todas debemos pensar cada vez que encaramos un proyecto, en el área que sea, si desde su enunciación estamos siendo sensibles al género.

Otros aspectos trabajados, ordenados o reforzados gracias al MEG fueron la elaboración de una política de equidad de género, un manual de operación del sistema de gestión de equidad de género a nivel corporativo, la creación de un comité de género y la designación de una ombudswoman encargada de la defensa organizacional de los derechos fundamentales de las personas que trabajan en la compañía.

Por todo lo dicho anteriormente y a manera de cierre, las conclusiones que quisiera resaltar son tres:

1) la implementación de un sistema de equidad de género sólo trae beneficios a una compañía: genera un ambiente laboral sano donde la gente disfruta su trabajo y lo valora, ayuda a retener talento y vuelve a la compañía más atractiva para que hombres y mujeres deseen trabajar en ella;

2) el sector privado debe pensar con enfoque de género: esto significa realizar un diagnóstico organizacional con perspectiva de género, revisar procedimientos y políticas, sensibilizar a todos los niveles y funciones organizacionales, elaborar y poner en práctica un plan de acción y cuidar la comunicación y

3) la implementación de un sistema de género tiene un impacto positivo en la calidad de vida de hombres y  mujeres, en el ámbito laboral, por su puesto, pero también en lo que las personas se llevan fuera del trabajo, a sus casas. Es claro que transitando este camino, estaremos contribuyendo a reducir las brechas de género y trabajando por la igualdad.

El llamado es entonces para el sector privado, para trabajar en la sistematización e implementación de un modelo de gestión de la equidad de género; para lograrlo, hoy tenemos la ventaja de contar con una Comunidad sólida de Sellos en Latinoamérica.

Eleonora Leone es Directora de Relaciones Públicas para Latinoamérica y Líder de la Iniciativa de Balance de Género para Latinoamérica. Sanofi Pasteu