empoderamiento

Anabelis Ramos Rodriguez: Proyecto PPD – Enriquecer el bosque natural

 

Con la energía de la juventud y las ganas de luchar por un Darién verde, Anabelis Ramos Rodríguez de 25 años está al frente de un proyecto PPD que busca enriquecer el bosque natural del Centro Regional Universitario donde ella estudia y reforestar el bosque de galería del Río Nicanor. Aplaudimos a esta joven quien, con mucho ánimo e iniciativa propia, defiende las prácticas productivas sostenibles con el ambiente.

Anabelis Ramos Rodriguez: Proyecto PPD – Enriquecer el bosque natural

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Con la energía de la juventud y las ganas de luchar por un Darién verde, Anabelis Ramos Rodríguez de 25 años está al frente de un proyecto PPD que busca enriquecer el bosque natural del Centro Regional Universitario donde ella estudia y reforestar el bosque de galería del Río Nicanor. Aplaudimos a esta joven quien, con mucho ánimo e iniciativa propia, defiende las prácticas productivas sostenibles con el ambiente.


Siendo técnica en agroforestería, está a punto de graduarse como ingeniería agroforestal en el Centro Regional Universitario de Darién. De madre veragüense y padre herrerano, Anabelis creció en Darién donde nace su pasión por los árboles, y su aprendizaje por la agricultura; hoy disfruta de ver germinar las semillas hasta transformarse en árboles. Su árbol favorito es el guayacán, aquel que muestra sus flores amarillas uno o dos días al año.

Cuando ve hacia el futuro, desea que su hija bebé, Emma Isabela, sepa la importancia de sembrar un árbol y de aprender técnicas de producción que no tumben árboles; quiere que Emma pueda elegir su árbol favorito. Le preocupa que “ya Darién no es como antes. Lo estamos destruyendo poco a poco, estamos robando su vegetación”, por eso nos deja este llamado a la acción: “cuidemos el ambiente que tenemos, cuidemos los árboles, reforestemos. La naturaleza está sufriendo, los animales necesitan los árboles para vivir y nosotros los necesitamos para respirar.”

Marcelina Noriega: Conservación del Medio Ambiente en Darién

Marcelina Noriega

 

Este mes les compartimos la historia de una mujer que vive y trabaja para proteger la maravillosa región de Darién, su nombre es Marcelina Noriega. Esta fiel cuidadora de la naturaleza, incansable trabajadora de la tierra y emprendedora tiene mucho para enseñarnos sobre conservar. Nacida en la zona central de Panamá en la Provincia de Herrera, hace 28 años Marcelina decidió mudar su vida a Darién para buscar otros medios de sostener a su familia. Le llevó dos años adaptarse a este lugar nuevo y húmedo, pero es al día de hoy que se reconoce como darienita. Hace parte del Equipo Comunitario de Desarrollo Integral Cristiano-ECODIC, una organización de base comunitaria que lleva 15 años luchando por la conservación del medioambiente en Darién a través del desarrollo de una microempresa de productos medicinales que mejore la calidad de vida de los socios del grupo.

Como parte de este equipo, Marcelina elabora productos para la salud humana a partir de plantas medicinales, impulsando la economía local y animando a otros grupos con iniciativas similares. Marcelina lucha por ver un Darién verde y para ello trabaja día a día en su comunidad, desde Santa Fé de Darién nos invita a que conozcamos la belleza de su región visitándola y nos unamos a su esfuerzo de protegerlo, “porque Darién es el pulmón de Panamá y de nuestras vidas”.

Elena Cuñapa: Turismo verde 

elena cunapa

Elena Cuñapa hace parte de una comunidad muy especial que, después de varios años de arduo trabajo, hoy es un punto de turismo responsable con el ambiente y con su comunidad, un lugar que llena a sus visitantes con la energía de la selva y montañas, su nombre es Pijibasal.

Pijibasal es el lugar perfecto para conocer el Darién profundo, ese que se aleja de la carretera y al cual se accede después de navegar ríos y recorrer camino. Elena llegó ahí con sus hijos y esposo, después de dejar Las Cumbres, Darién, lugar donde creció. “Cuando yo estaba pequeña, el lugar era montañas, monte virgen, los viejos ya después empezaron a derribar monte. Pero cuando yo era pequeña, la casa era en el bosque”, ya desde niña ella percibía la imponencia de las montañas y los árboles que la rodeaban.

Elena se levanta todos los días a las 5 de la mañana, se baña en el río, realiza todas las extenuantes tareas del hogar para después encargarse de la contabilidad del proyecto de turismo. Cuando llegan visitantes, ella es uno de los rostros cálidos que les reciben y les hacen sentir en casa. Sobre el turismo Elena dice que ha cambiado a Pijibasal, “porque hemos hecho todo lo posible para vivir mejor, hoy en día, gracias al turismo, el ingreso ha llegado a la casa y a la comunidad”.

Ella es un ejemplo vivo de una mujer consciente de la importancia de preservar el entorno natural de donde vive para hacer un uso equilibrado de él a través del turismo. Cuando le preguntamos qué desea para Darién, para la tierra donde nacieron ella y sus hijos, nos responde: “que cuando mis hijos crezcan, sigan viendo el bosque, la montaña, que respiren aire puro. Por eso debemos cuidar la montaña, porque es la vida y la salud”. ¡Visitemos a Elena, visitemos Pijibasal!

Elizabeth Valencia: el bienestar de los niños darienitas 

elizabeth valenciaHoy les presentamos a una persona a la que Darién acunó y vio crecer: Elizabeth Valencia. Hija de padres colombianos y primera hija de 8 hermanos, nació hace 34 años en Zapallal, comunidad en la que se crió, estudió y la ve hoy trabajar de la mano de la Fundación Pro Niños de Darién. En su tercer año de escuela en Zapallal, Elizabeth conoció a la Fundación Pro Niños cuando esta fundación apoyó la alimentación de los niños, y el abastecimiento del agua en la zona.

Como beneficiaria, fue el primer contacto que Elizabeth tuvo con esta entidad, que luego le abrió las puertas para trabajar con ellos. Comenzó siendo asistente administrativa mientras estudiaba la carrera de desarrollo comunitario con énfasis en promoción social, para coordinar luego uno de los proyectos. Allí comenzó su carrera dedicada a las comunidades del área de Darién, cumpliendo el sueño de participar de esta fundación que admiraba desde pequeña, colaborando con el bienestar de los niños darienitas y funcionar de puente entre organismos como el PPD y las comunidades. Sueña con que Darién deje de ser la provincia olvidada y con su trabajo día a día demuestra que sí hay gente en Darién que está comprometida para que esta provincia y su gente salga adelante. Estudió y se formó para trabajar por su gente y para que Darién no pierda sus recursos naturales y humanos y que piense en su futuro. Para que Darién siga siendo el pulmón de Panamá y Panamá el pulmón del mundo.