En base a las experiencias desarrolladas en América Latina y el Caribe, actualmente, se puede definir el costeo de políticas de igualdad como la “Valoración monetaria de la suma de recursos y esfuerzos financieros y no financieros que han de invertirse para la implementación de una política pública encaminada a lograr la igualdad de género. Estos ejercicios implican además un proceso técnico y político que busca incidir en los procesos de planificación y presupuestación pública para que los mismos contribuyan al cierre de brechas de desigualdad de género y al empoderamiento de las mujeres”