Créditos: PNUD

Alba Verónica Vicenta Yacabalquiej Salanic es una joven indígena que promueve la igualdad de género y la gobernanza comunitaria de Xecam, un pueblo del altiplano occidental de Guatemala. En una entrevista, reflexionó sobre cómo su identidad Maya K’iche’ ha influido en su visión sobre los temas medioambientales y compartió lecciones aprendidas de su trabajo como parte de la Pasantía Indígena el Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del  Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF por sus siglas en inglés), implementado por el PNUD.

¿En qué consiste ser becaria de los pueblos indígenas?

Mi trabajo diario consiste en ayudar a los jóvenes y mujeres indígenas a participar en la agricultura sostenible y a ser más activos en los espacios de toma de decisiones en relación con la conservación de los recursos naturales. Como becaria de la Iniciativa Nacional de Becas para Pueblos Indígenas, estoy en contacto con los beneficiarios de los proyectos del PPD del GEF implementado por PNUD en las zonas occidentales de Guatemala, y también estoy trabajando para empoderar y promover la participación de las mujeres y los jóvenes indígenas en cada uno de estos proyectos.

Durante este año de beca he podido conocer varias comunidades y grupos, cada uno con una visión diferente, que están conservando los recursos naturales y generando oportunidades económicas para sus familias y comunidades. A través de la beca he podido dar voz a muchas mujeres indígenas y dar a conocer el trabajo que realizan. Las mujeres lideran muchas actividades que contribuyen a la conservación de la biodiversidad y al desarrollo económico local, y este trabajo suele quedar oculto.

¿Hay algún proyecto que le interese más en particular?

Un proyecto en el que estoy trabajando actualmente es el de ayudar a aumentar los ingresos de las mujeres mediante la implementación de procesos de miel certificada cerca de la cuenca del río Nahualate; parte de esto es garantizar la participación equitativa de las mujeres en los procesos apícolas. El trabajo que realiza la gente de esta zona con las abejas es maravilloso. Requiere una gran dedicación y mucho esfuerzo. Las personas que se dedican a esta actividad desarrollan una gran relación con el medio ambiente, porque conocen la importancia de la biodiversidad para proporcionar las condiciones adecuadas a las abejas.

Los procesos de apicultura y recolección de miel en esta zona consideran prácticas de conocimiento ancestral e involucran a familias enteras como un espacio de convivencia. Al convivir con estas comunidades y participar en estos procesos, he podido conocer la creatividad de las apicultoras que desarrollan con gran dedicación los subproductos de la miel y buscan constantemente oportunidades de comercialización para generar ingresos para sus familias.

¿Cómo llegó a hacer este trabajo?

Soy la única hija de mi familia. Esto permitió a mis padres darme una buena educación, desde los cinco años, y apoyarme en los proyectos que quería emprender. Este apoyo fue muy importante, ya que no todos los jóvenes y especialmente las mujeres de mi comunidad tenían las mismas oportunidades que yo.

Obtuve una beca para estudiar relaciones internacionales y ciencias políticas en la Universidad Rafael Landívar de la ciudad de Quetzaltenango. Al mismo tiempo, he trabajado como voluntaria en muchas organizaciones sociales, incluyendo un programa de emprendimiento llamado Enactus Landívar, el Comité de Mujeres de Xecam Cantel, la oficina comunitaria de la Alcaldía de Xecam, y como observadora electoral indígena durante las elecciones nacionales. Este trabajo me ha ayudado a entender las necesidades dentro de mi comunidad y cómo se conectan con otras cuestiones más amplias. A través de mi participación en cada una de las organizaciones, también aprendí lo importante que es trabajar para asegurar que las mujeres y los jóvenes indígenas sean incluidos en la toma de decisiones, para que sus ideas y conocimientos sean tomados en cuenta.

Ser una mujer indígena también ha influido en mi trayectoria. Los pueblos indígenas tienen una relación muy estrecha con el medio ambiente, debido a la cosmovisión maya, la forma filosófica en que concebimos la vida y el universo. Dentro de nuestras comunidades es muy común el desarrollo de actividades encaminadas a la conservación de la biodiversidad. Fui criada con la cosmovisión maya de valorar la tierra y cuidar los bosques, son nuestra Madre Tierra. Esto me ha hecho estar muy conectada con el medio ambiente y la naturaleza.

¿Qué lecciones de vida le ha enseñado su trabajo?

En primer lugar, la participación de las mujeres, los jóvenes y los pueblos indígenas en la conservación de la biodiversidad es esencial. Tenemos que romper las brechas de desigualdad y cambiar los paradigmas estructurales de machismo y patriarcado dentro de las comunidades e instituciones donde nos involucramos. Esto puede cambiar mucho la forma en que se gestionan los proyectos y las iniciativas medioambientales y los resultados que generan. La unión hace la fuerza y trabajando juntos conseguiremos un cambio generacional.

En segundo lugar, los jóvenes tienen una importante y larga tarea por delante en la conservación de los recursos naturales. El curso que tomará el cambio climático depende de nosotros, por lo que es importante que participemos en las organizaciones e instituciones que trabajan con el objetivo de frenar el calentamiento global. Como jóvenes y mujeres, debemos informarnos a través de la tecnología y otros medios de comunicación, y dar a conocer nuestras ideas. Haciendo esto podemos ser agentes de cambio en todos los espacios.

En tercer lugar, es importante que como jóvenes indígenas no perdamos nuestra identidad como pueblo indígena y los conocimientos que nos han enseñado nuestros abuelos y abuelas. Tenemos que aferrarnos a nuestras prácticas y formas de vida.

Las cuestiones medioambientales son muy a menudo complicadas y preocupantes. ¿Qué le da esperanza?

Me da esperanza que ahora el cambio climático forme parte de la agenda global, y principalmente en la reciente COP26 donde se ha reconocido el trabajo realizado por los pueblos indígenas en la conservación de los recursos naturales. Actualmente hay más jóvenes y mujeres indígenas que llevan la voz de nuestras comunidades, que se suman a la conservación de los recursos naturales, y que les dicen a nuestras comunidades que el trabajo que han hecho durante varios siglos es importante. Sé que podemos seguir reproduciendo esto a las nuevas generaciones, en beneficio de la conservación del medio ambiente y de la prosperidad de las comunidades.

¿Qué espera del próximo año?

Soy parte de la organización indígena Naleb’ y de la Asociación IDEI. Cuando termine mi beca, trabajaré con ambos grupos para aplicar los conocimientos que he adquirido y fortalecer los proyectos que desarrollamos con las comunidades indígenas. IDEI trabaja para fortalecer y recuperar el conocimiento ancestral en los jóvenes indígenas a través de la agricultura – además de apoyar los proyectos, espero ayudar a fortalecer la participación de las mujeres indígenas en estas iniciativas, para que puedan ser líderes dentro de sus comunidades y romper la brecha de la participación de las mujeres. También trabajaré para apoyar la educación de las mujeres indígenas, ya que este acceso es importante para un desarrollo equitativo y sostenible.

¿Qué cambios espera ver en el mundo cuando se jubile?

Espero ver un mayor respeto generalizado de los conocimientos ancestrales como algo valioso; la conservación de la biodiversidad, incluso en los bosques de Guatemala; y una participación igualitaria de hombres y mujeres en la toma de decisiones sobre los recursos naturales y el medio ambiente. También espero ver un mundo con un modelo económico sostenible que reduzca el uso de productos químicos y elementos tóxicos que son perjudiciales para el planeta. También es importante para mí que todas las personas tengan acceso a agua limpia y segura.

También espero que los proyectos en los que estoy trabajando ahora sigan creciendo con más socios y beneficiarios; que conserven con éxito la biodiversidad; que tengan una participación paritaria entre hombres y mujeres en sus estructuras organizativas; y que sean reconocidos en Guatemala y en todo el mundo por sus exitosas empresas.

¿Qué consejo le daría a un joven que esté pensando en una carrera relacionada con el medio ambiente?

Hay un amplio camino para lograr la sostenibilidad ambiental. Esto significa que hay un amplio trabajo que hacer a nivel global y también a nivel comunitario. Todas las ideas son importantes en la búsqueda de soluciones duraderas.

También animaría a las mujeres y a las niñas a participar en la protección del medio ambiente siempre que sea posible. No debemos limitarnos cuando se trata de condiciones que afectarán a las próximas generaciones.